La Unsmil presentó sus recomendaciones finales destinadas a "crear las condiciones necesarias" para la celebración de elecciones nacionales, "unificar y fortalecer" las instituciones del Estado, y contribuir a abordar las "causas profundas y de larga duración del conflicto".
La representante especial para Libia de la ONU, Hanna Tetteh, apoyó que "los retos a los que se enfrenta Libia" han necesitado un debate "informado", "un liderazgo responsable y "una participación constructiva" en un proceso que es "dinámico y significativo", afirmó.
Así mismo, Tetteh destacó las principales lecciones aprendidas del proceso, al señalar que percibió "un fuerte deseo de cambio, acompañado de una firme determinación" de que dicha transformación sea liderada y asumida por los propios libios.
La Misión de la ONU señaló que en la próxima fase del proceso político en Libia se aprovechará para "impulsar la aplicación de las recomendaciones y las reformas fundamentales" que se han concretado en el diálogo estructurado, ya sea por parte de "las instituciones actuales" o en la fase posterior a las elecciones.
La gobernanza, la economía, la seguridad y la reconciliación nacional y derechos humanos son los cuatro grupos temáticos debatidos por los miembros del 'Diálogo Estructurado', una iniciativa impulsada por la Unsmil dentro de una hoja de ruta política presentada ante el Consejo de Seguridad en agosto de 2025 para tratar de poner fin a la prolongada transición del país y encaminarlo hacia elecciones nacionales.
Libia, que comenzó un proceso de transición tras la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, ha enfrentado numerosos conflictos civiles y una división política que ha impedido celebrar elecciones presidenciales desde entonces.
