Merz busca dar un giro con grandes reformas maniatado por la crisis y las encuestas

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Berlín, 7 jun (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, busca dar un giro con grandes reformas, que según el plan deberán acordarse en el seno de la coalición antes de la pausa de verano, con las que espera poder hacer frente a las diversas crisis que vive Alemania y a las encuestas que muestran un gran descontento con su gestión personal y con el trabajo del Gobierno en general.

Según una encuesta realizada por encargo del dominical "Bild am Sonntag" y publicada este domingo, el 77 por ciento de los alemanes está descontento con el trabajo de Merz al frente del Gobierno. En comparación con abril, la última vez que se había incluido esa pregunta en el llamado Sonntagtrend (Tendencia del Domingo) ha habido un aumento de 6 puntos en el descontento.

En las encuestas de intención de voto la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) marcha al frente, con una ventaja sobre la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Merz, y su partido hermano la Unión Socialcristiana (CSU) -las dos fuerzas forman un grupo parlamentario conjunto- que tiende al alza y que actualmente alcanza los 8 puntos. Según el último sondeo de Bild am Sonntag la AfD alcanzaría un 29 por ciento y la CDU/CSU 21por ciento

La situación del socio menor de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), es aún peor y se ve relegado al cuarto lugar, con sólo el 12 por ciento, por debajo de Los Verdes, que alcanzan el 14 por ciento, y seguidos muy de cerca por la Izquierda con un 11 por ciento.

Merz, pese a esas cifras, se ha mostrado convencido en sus intervenciones públicas en poder dar un giro a la situación -dentro de la actual coalición a la que no ve una alternativa- con una reforma fiscal y reformas a los sistemas de seguridad social que representen un alivio para empresas y consumidores y den un impulso a la economía.

Merz hubiera querido hacer esas reformas en el otoño pasado -habló del "gran otoño de las reformas"- pero luego se han venido aplazando.

Del lado del SPD, el alcalde gobernador de la ciudad estado de Bremen, Andreas Bovenschulte, ha advertido del peligro que representa crear expectativas exageradas que luego no pueden cumplirse.

"Actualmente somos campeones del mundo en hacer anuncio. Hablamos del programa más grande y más profundo de las últimas décadas. Por debajo de eso no hacemos nada. Quien despierta esas expectativas no debe sorprenderse si al final no puede cumplirlas", advirtió en una entrevista con la revista "Der Spiegel·

Bovenschulte señala que es respetable que el Gobierno quiera emprender reformas que han estado aplazadas durante décadas pero cree que se debe ir paso a paso y no pretender hacerlo todo al tiempo por lo que ve con escepticismo el plan de acordar un gran paquete en la próxima reunión de las cúpulas de la coalición.

Para los socialdemócratas la prioridad es una reforma fiscal que otorgue alivios ante todo a los ingresos bajos y medianos. El punto de discrepancia con la CDU/CSU es la financiación de la misma.

Mientras el SPD propone aumento de la carga fiscal a los ingresos altos parte importante de la CDU/CSU está en contra de todo aumento de impuestos y propone recortes.

Para Bovenschulte eso llevaría a anular el efecto que se pretende de estimular el consumo y además tendría consecuencias para los estados federados que podrían verse obligados a rechazar la reforma en el Bundesrat, la cámara alta donde están representados los Gobiernos regionales.

De llegarse a ese extremo sería la segunda derrota de Merz en el Bundesrat que ya vio como los estados federados, también aquellos con Gobiernos liderados por la CDU, rechazaban una ley que debía hacer posible que las empresas pagaran a sus empleados un bono especial libre de impuestos de hasta 2.000 euros hasta mediados del próximo año.

Un problema adicional es que, a diferencia de la reforma fiscal que significaría un alivio para buena parte de la población, otras de las reformas que se discuten en planos como la sanidad o las pensiones implican recortes y nuevas cargas lo que tiende a aumentar el descontento.