Según un comunicado de Exteriores de Catar, el titular de ese departamento, Mohamed bin Abdulrahmán, y su homólogo saudí, Faisal bin Farhan, se expresaron en este sentido en una conversación telefónica en la que "coordinaron los esfuerzos para apoyar la mediación para reducir la escalada, y contribuir a mejorar la seguridad y la estabilidad en la región".
"Destacaron la necesidad de que todas las partes respondan a los esfuerzos de mediación en curso, que abrirían el camino para abordar las causas profundas de la crisis por medios pacíficos y mediante el diálogo, y conducirían a alcanzar un acuerdo sostenible que impida una nueva escalada", enfatizó la nota.
Subrayó que la conversación de Bin Abdulrahmán y Bin Farhan se centró en "los esfuerzos de mediación (de Pakistán) entre Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán", después de que el diplomático catarí lo hiciera este lunes en una llamada telefónica similar con el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchí.
El llamamiento de Riad y Doha a la desescalada se produce en medio de amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní de atacar objetivos energéticos en la región, en alusión a instalaciones de sus vecinos árabes del golfo Pérsico, si sus complejos petroquímicos son bombardeados por Israel, como sucedió esta mañana en el suroeste del país persa.
El fuego cruzado entre Irán e Israel comenzó este domingo con el lanzamiento de misiles iraníes contra territorio israelí, en represalia por el bombardeo previo por parte del Estado judío de los suburbios del sur de Beirut.
En respuesta a los misiles iraníes, Israel atacó varios puntos del país persa, entre ellos Teherán, mientras que los rebeldes hutíes del Yemen lanzaron un misil a territorio israelí, que fue interceptado.
