La obra, un tenso thriller cinematográfico de 14 minutos que prescinde por completo de los diálogos y en la que los personajes de alambre no tienen cara, se presentó en la Gran Manzana como una firme reivindicación del trabajo artesanal frente al auge de las nuevas tecnologías, ya que en los créditos finales se aclara que el proyecto no contiene elementos generados por IA.
"Ahora hay muchísimo audiovisual hecho con inteligencia artificial. Y este trabajo ha costado, hemos tenido que estar mucho tiempo haciéndolo, Amy con la música y Pablo con el sonido, como para que pueda haber cualquier tipo de sospecha de que eso se pueda haber hecho con IA. Por eso, lo quería dejar claro", explica a EFE Mostaza.
El cortometraje sumerge al espectador en un universo habitado por personajes de alambre que carecen de rostro y expresiones.
"Quería que los personajes no tuvieran expresiones ni caras para que el espectador tuviera que jugar al verlo e imaginarse cuáles son sus emociones", relató el cineasta.
Este enfoque, cuenta Mostaza, supuso un gran reto técnico y creativo ya que le obligó a apoyarse por completo en la expresión corporal de las figuras, el lenguaje de la cámara, la música de Amy Fajardo y el diseño de sonido de Pablo Vega para transmitir enfado, tristeza o reflexión de los tres personajes.
Estas figuras de alambre suponen, además, el cierre de una trilogía personal para el director, quien ya exploró este minimalismo formal en sus cortometrajes previos 'Broken Wire' (2006) y 'Down to the Wire' (2016).
En esta ocasión, 'Under the Lake' se distancia de sus predecesores al buscar un tono de wéstern con toques de terror.
"El wéstern es un género que se presta mucho a los silencios, a los planos generales", apuntó Mostaza, citando como principal referencia conceptual e influencia la película 'No Country for Old Men' de los hermanos Coen.
Al igual que en sus anteriores trabajos con figuras de metal, los personajes de 'Under the Lake' nunca hablan. Mostaza argumentó que el uso de voces habría roto la ambigüedad de la cinta: "Al no tener boca, el espectador no sabría si el personaje está hablando o si está pensando".
El director confesó su admiración por el cine mudo clásico y por Steven Spielberg, de quien destaca su capacidad para hacer entender una trama visualmente incluso si se le quita el volumen a la película.
La encargada de comisariar la sección de cortometrajes de animación del Festival de Tribeca ha sido la oscarizada actriz Whoopi Goldberg, y entre los rivales en la sección oficial se encuentra el cineasta estadounidense Spike Lee, quien compite con su propio cortometraje.
"El nivel que hay es brutal en todos los cortos. Cualquiera de los que están en la sección podría ganar", concluyó Mostaza, quien ya cuenta en su trayectoria con nominaciones a los Premios Goya y galardones en festivales como el de Málaga.
