La resolución del juez Casey Cooper, emitida el pasado 29 de mayo, dio un plazo de dos semanas a la institución para que retirara de la fachada el nombre de Trump, que fue colocado el 19 de diciembre de 2025, y devolviera la denominación original al Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas.
El centro también ha actualizado su página de YouTube, al eliminar el nombre Trump, pero la denominación "Trump Kennedy Center" aún seguía en varias de las páginas de redes sociales, como Facebook, Instagram y X.
El magistrado señaló que la ley que creó el centro "deja absolutamente claro" que debe llevar el nombre del presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, y que no puede llevar ningún otro nombre, basado en la "decisión unilateral" de la dirección de la institución, actualmente controlada por afines a Trump.
Poco después del fallo, Trump reaccionó con dureza y aseguró, en su cuenta de la red Truth Social, que el juez "debería avergonzarse de sí mismo", al tiempo que acusó a la izquierda de preferir que el centro cultural "muera antes que permitir que el presidente Trump lo transforme en algo de lo que todos puedan sentirse orgullosos".
La decisión judicial incluía también el bloqueo del cierre del Centro Kennedy durante dos años para realizar obras de remodelación, a partir del próximo 4 de julio.
El anuncio de las obras, realizado por la junta directiva nombrada casi íntegramente por Trump, coincidió con una caída en la venta de entradas y con el boicot de varios artistas, tras la toma de control de la institución por parte del mandatario.
Desde febrero de 2025, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, decenas de artistas han cancelado sus actuaciones en este teatro, después de que el mandatario destituyera a los principales directivos del centro para sustituirlos por miembros del Partido Republicano o cercanos al movimiento MAGA (sigla en inglés de "Hacer Grande a EE.UU. de Nuevo").
