El deterioro de la situación de seguridad en esas regiones ha creado un entorno en el que grupos extremistas armados, incluidos Boko Haram, la rama regional del Estado Islámico y otros actores radicalizados "operan con consecuencias devastadoras para la población civil", subrayaron.
Los expertos, entre ellos la relatora de la ONU sobre la violencia contra mujeres y niñas, Reem Alsalem, expresaron especial alarma por los riesgos de violencia y explotación a los que están expuestas las mujeres y niñas cristianas en la zona.
"Seguimos documentando graves casos de violencia sexual, secuestros, actos equivalentes a desapariciones forzadas, conversiones forzadas y matrimonios infantiles", alertaron.
Los firmantes instaron a las autoridades nigerianas a adoptar medidas inmediatas para proteger a quienes están en riesgo, garantizar la liberación y recuperación de niñas y mujeres secuestradas e investigar los abusos.
Firman también el comunicado, entre otros, el relator de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Morris Tidball-Binz, y su homóloga sobre la tortura, Alice Jill Edwards.
