"Los resultados confirman una vez más la fuerza del centroderecha, la solidez de la coalición y su arraigo en los territorios", celebró en las redes sociales la primera ministra ultraderechista.
Un total de 42 ciudades del país donde ningún candidato a alcalde había logrado la mayoría hace dos semanas han celebrado desde ayer domingo un segundo turno, entre ellas seis capitales de provincia.
La cita electoral suponía una nueva ocasión para medir la fuerza de los dos bloques que dominan la política nacional: la coalición de derechas de Meloni, Matteo Salvini y Antonio Tajani, en el Gobierno desde 2022, y la alianza opositora de centroizquierda del Partido Demócrata, el Movimiento 5 Estrellas y otras pequeñas formaciones.
Mientras que en el primer turno la victoria de la derecha fue clara, al conservar ciudades tan importantes como Venecia y arrebatar otras como Reggio Calabria (sur), en esta ocasión ha vuelto a dar muestras de resistencia al empuje de los opositores.
De las seis capitales de provincia en juego, la derecha conservará Arezzo (norte) y Macerata (centro) y ha arrebatado a la izquierda Lecco (norte). La alianza progresista, por su parte, se quedará con Chieti (centro) y Trani (sur) y ha conquistado Agrigento (sur).
La oposición a Meloni ha visto también un retroceso en términos generales. En estas elecciones municipales partía con 59 alcaldes de las 118 ciudades con más de 15.000 habitantes en liza y ha terminado con 50, según un estudio publicado por 'Youtrend' que cifra en 40 los que controlará la derecha y 28 los independientes.
Por otro lado, unas 400.000 personas han votado también para renovar 148 consistorios de la isla de Cerdeña, región autónoma con estatuto especial, y prevé un segundo turno los 21 y 22 de junio.
El escrutinio de las papeletas en esta primera vuelta en Cerdeña, aunque ya ha comenzado, procede muy lentamente.
Estas elecciones municipales en Italia han significado un nuevo termómetro político tras el fracaso referendario de la reforma de la judicatura propuesta por el Gobierno de Meloni el pasado marzo y en el último año de legislatura antes de las generales de 2027.
