Nuevos disturbios en Bruselas contra la reforma educativa y la respuesta policial

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Bruselas, 8 jun (EFE).- Miles de estudiantes y profesores se manifestaron este lunes en Bruselas para protestar contra la reciente reforma educativa de la región francófona y la actuación policial ante las anteriores concentraciones, en varias marchas que derivaron en nuevos disturbios.

En una primera protesta a las 14.00 horas (12.00 GMT), los manifestantes calcinaron varias papeleras, prendieron fuego a una montaña de bicicletas y patinetes eléctricos y lanzaron  petardos, bengalas y pelotas de goma, entre otros objetos, según presenció EFE.

La concentración, desarrollada en los alrededores de la estación central bruselense, se centró en condenar la actuación policial del pasado jueves, cuando las fuerzas de seguridad detuvieron a 24 personas en varios altercados desencadenados en la capital y en distintos puntos de la región de Valonia.

Esta vez la policía se mantuvo al margen durante toda la marcha y únicamente acudió a la zona para sofocar las llamas de una papelera entre abucheos de los estudiantes, muchos de ellos menores de edad encapuchados.

Otros jóvenes, ataviados de pancartas y banderas de distintos países, reclamaron la dimisión de la ministra de Educación de la comunidad francófona de Bélgica, Valérie Glatigny.

La concentración también contó con el respaldo de varios profesores, identificados con chalecos amarillos, que vigilaban el desarrollo de la marcha y repartían trípticos sobre los derechos de los manifestantes y sobre cómo protegerse ante hipotéticas cargas policiales.

La segunda protesta tuvo lugar a las 16.00 horas (14.00 GMT) frente al Palacio de Justicia y reunió a mil personas bajo consignas como: "Todos odian a la policía y la policía odia a todos" y "¡Glatigny, fuera! Las escuelas públicas no son vuestras".

Ana, profesora de un colegio de Bruselas, indicó a EFE que unas 400 escuelas secundan la huelga y denunció que la reforma educativa recién aprobada les obligará a trabajar dos horas más a la semana sin incremento salarial.

“Pensamos que va a seguir, que vamos a continuar, porque no nos entienden", pronosticó la maestra, preguntada sobre la duración de las protestas.

Virginie Jacques, profesora del Instituto bruselense Roger Lallemand, calificó la nueva norma como "el ataque más grave que ha sufrido la educación en Bélgica desde la década de 1990" y alertó de que el decreto se aprobó "de forma poco democrática, infringiendo el reglamento parlamentario".

"La reacción policial es desproporcionada, eso seguro. En una democracia lo que está ocurriendo es totalmente inaceptable, es muy preocupante", añadió Jacques sobre la actuación de los cuerpos de seguridad.

El decreto educativo, aprobado el pasado viernes, contempla un aumento de la jornada lectiva de los profesores de bachillerato de 20 a 22 horas semanales sin incremento salarial, un régimen de bajas por enfermedad más estricto, un endurecimiento de las condiciones de jubilación anticipada para los docentes y un aumento de las matrículas universitarias.

Las medidas propuestas en la reforma desencadenaron una huelga indefinida que se inició antes de su aprobación, el pasado 18 de mayo, y que no se prevé que termine en un futuro inmediato.

El ministro belga de Defensa, Theo Francken, reaccionó a los disturbios de la pasada semana proponiendo en la red social "X" la creación de "campamentos" militares para reeducar a "jóvenes delincuentes" a través de programas orientados a la integración social y laboral de jóvenes en situación de marginalización.