"Debemos avanzar en los puntos clave de la negociación desde ya", dijo Kurum en su intervención durante la sesión plenaria de la Conferencia de Bonn sobre el Cambio Climático 2026, reunión técnica intermedia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que reunirá hasta el próximo día 18 a cientos de delegados para intentar avanzar en las negociaciones climáticas antes de la COP31.
"Las próximas dos semanas representan una oportunidad crítica para nosotros", afirmó Kurum antes de destacar la necesidad de lograr, entre otras cosas, avances en los trabajos de mitigación del cambio climático, en el programa de transición justa y en los indicadores del objetivo mundial de adaptación frente al calentamiento global.
Kurum señaló que la COP31 en su país tendrá que servir para avanzar en hacer realidad la "era de la implementación" de medidas frente al cambio climático y sus consecuencias.
En este sentido, el titular de Medioambiente y Clima de Turquía indicó que el martes dará a conocer la "hoja de ruta" hacia "un proceso escalonado con resultados muy claros y bien definidos".
"Compartiremos con ustedes nuestros objetivos mediante cifras concretas y también expondremos las medidas que tomaremos para llevar a la práctica las decisiones adoptadas sobre el terreno", prometió.
"Daremos un paso más allá", añadió Kurum en una ceremonia que abría unas sesiones negociadoras en las que participan casi 200 países, expertos, observadores que incluyen oenegés, empresas y representantes de la sociedad civil.
Por su parte, el ministro para el Cambio Climático y Energía de Australia, Chris Bowen, futuro presidente negociador de la COP31, reivindicó el trabajo internacional contra el calentamiento global, desafío que definió como "una crisis a largo plazo", pese a que otras situaciones urgentes, como las consecuencias de la guerra de Irán, mantienen ocupados a los Gobiernos del planeta.
"Aunque todos hemos estado lidiando con la crisis a corto plazo, la importancia primordial de abordar el cambio climático no ha disminuido", expuso Bowen.
"Los desastres naturales provocados por el clima siguen empeorando. Son cada vez más frecuentes y, de hecho, cada vez menos naturales", agregó el ministro australiano, quien también se mostró optimista en materia de cooperación internacional frente al calentamiento global y sus consecuencias.
"No quiero que piensen que soy pesimista", señaló Bowen, porque, según él, se conocen las respuestas a los retos climáticos.
Esas respuestas son, a su entender, más energías limpias, más electrificación, menos dependencia de los combustibles fósiles, más soberanía y fiabilidad energética y menos emisiones.
"Acelerar la transición energética aliviará los impactos en nuestros sistemas energéticos", sostuvo, al tiempo que defendió evitar los "enormes costes económicos" de no cumplir con los objetivos del Acuerdo de París.
Dicho acuerdo, adoptado en diciembre de 2015 por casi 200 países, establece limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2 ºC en comparación con los niveles preindustriales.
