En concreto, el Ideam prevé que haya una gran probabilidad de que este fenómeno, que calienta las aguas oceánicas por encima de lo normal, se presente en Colombia con "una intensidad muy fuerte" entre noviembre y diciembre de 2026 y enero de 2027.
El Niño supone "un elevado contenido de calor superficial" en el océano y la atmósfera, y se fortalecerá durante el segundo semestre de 2026, con especial intensidad hacia finales de este año e inicios de 2027, según previsiones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa) recogidas por la cartera ambiental.
Las principales consecuencias de este fenómeno serán especialmente intensas en las regiones andinas, caribeñas y pacíficas, y se esperan aumentos de temperatura, reducciones en el abastecimiento de agua y un "deterioro de la calidad del aire".
Ante estas previsiones, las peores en más de medio siglo, el Gobierno confirmó la necesidad de "actuar de manera urgente" con medidas como la prevención de incendios forestales y el monitoreo ambiental.
La directora general del Ideam, Ghisliane Echeverry, instó "a las autoridades y comunidades a activar sus planes de contingencia y a fortalecer las medidas de gestión del agua para reducir riesgos y proteger vidas".
"Esta confirmación ratifica la importancia de actuar de manera urgente. Hemos implementado, desde el sector ambiental, medidas concretas para entes territoriales, autoridades ambientales, ciudadanía y sector privado", añadió la información.
