Los arrestos se produjeron tras las protestas violentas de tono racista desatadas tras difundirse el martes las imágenes del apuñalamiento el día anterior de un hombre local a manos de un inmigrante sudanés, una agresión de la que la víctima ahora se recupera, aunque ha perdido un ojo.
Los disturbios, protagonizados por centenares de jóvenes vestidos de negro y con las caras tapadas, dejaron además a doce agentes de policía heridos.
La noche del jueves fue, con todo "mucho más tranquila" que las anteriores -dijo el responsable policial-, cuando la provincia norirlandesa sufrió los desórdenes más graves desde hace muchos años.
Los 19 arrestados ya han sido imputados por los desórdenes y presentados ante el tribunal, especificó Henderson, y añadió que sus agentes siguen trabajando "día y noche" para identificar a otros implicados en los altercados del martes y miércoles por la noche.
El responsable policial detalló algunos de los delitos que motivaron los arrestos: daños deliberados a vehículos en Taughmonagh (sur de Belfast), un ataque incendiario contra una vivienda en Shore Road (norte), lanzamientos de piedras contra una patrulla policial en Newtwonabbey y confección de grafitis callejeros en distintas áreas del este de Belfast.
El agresor sudanés Hadi Alodid, de 30 años, compareció el miércoles ante un tribunal, donde fue acusado formalmente de intento de asesinato. Se supo posteriormente que había llegado al Reino Unido en febrero de 2023, procedente de Irlanda, y que tenía estatuto de refugiado político hasta 2028.
