Será representada por vez primera este viernes por la compañía La Ridícula Danza, encargada de clausurar la segunda edición del ciclo Trasladanza en el teatro Apolo de la ciudad española de Almería.
La obra se sumerge en los claroscuros del amor a través de un lenguaje propio que amalgama danza contemporánea, teatro, acrobacias y danza española.
En declaraciones a EFE, Baglivo desgrana los entresijos de un montaje que pone el foco, especialmente, en el momento más conflictivo de la relación amorosa.
"Nos interesa mucho el absurdo, esas situaciones en las que desde esa torpeza nos podemos encontrar en situaciones como ridículas o patéticas, que son las palabras que nos gusta usar", explica el artista argentino.
Señala cómo la excesiva confianza en la pareja permite "tener ciertas actitudes que tal vez con otras personas no tienes", algo que en la pieza escénica aparece acentuado para potenciar la parte humorística.
Pero matiza: "Pasamos por lugares profundos, más poéticos, más reflexivos. No es todo humor". "Hemos desarrollado un lenguaje en el que nos gusta mucho transitar por diferentes emociones".
Para lograr ese equilibrio, la confluencia de disciplinas y nacionalidades tiene un papel crucial. El diálogo constante es la herramienta para encajar la danza, el componente teatral y los sonidos en vivo.
Un proceso creativo que, desde sus inicios, ha estado cimentado en la diversión mutua: "A Mariana (Collado) y a mí siempre nos unió mucho el humor; los ensayos tuvieron esa cuestión de disfrute, de divertirnos y hacernos reír el uno al otro, y también de admirarnos".
Tras la representación, la compañía mantendrá un encuentro directo con los espectadores, una práctica habitual concebida como una prolongación natural de la obra.
