En declaraciones a periodistas a la salida de su domicilio, la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), defendió la decisión aprobada a iniciativa suya en el Parlamento para estas elecciones de conservar los votos para ser recontados en caso de impugnaciones u observaciones realizadas por los partidos.
"Aunque esto demanda a los candidatos y la ciudadanía paciencia, porque creemos que este procedimiento puede dar alrededor de una semana, esto genera confianza y más credibilidad de parte de la ciudadanía. Entonces, creemos que nos corresponderá esperar una semana", señaló la líder del partido fujimorista Fuerza Popular.
Fujimori, que actualmente está por delante de Sánchez con un estrecho margen de más de 1.600 votos, insistió en que hay que esperar a que se resuelvan las miles de actas impugnadas, la mayoría correspondientes a la capital Lima, donde ella es la más votada, lo que hace presumir que probablemente termine siendo ella la triunfadora.
"El sistema es bastante transparente. Mantener las cédulas genera mucha credibilidad para hacer estos reconteos. Lo que sí tenemos que tener todos es esta prudencia para esperar los resultados, y yo calculo que estamos esperando por lo menos una semana", reiteró.
La candidata defendió el derecho de su contrincante a buscar las anulaciones de una serie de mesas, especialmente en el extranjero, si bien precisó que hasta el momento su solicitud no ha cumplido con la formalidad ni con los pagos correspondientes para que las autoridades electorales atiendan estos reclamos.
Sin embargo, Fujimori no comentó la propuesta que lanzó Sánchez, casi en simultáneo desde su local partidario, de solicitar a las autoridades electorales una revisión integral de toda la votación para darle mayor transparencia y certeza a los resultados, ante las impugnaciones presentadas por ambos grupos en mesas de votación en el territorio peruano y en el extranjero.
Fujimori conoce bien el procedimiento de anulación, pues ella trató de hacer lo propio con miles de votos en las elecciones de 2021, cuando no aceptó su derrota frente al izquierdista Pedro Castillo y buscó revertir los resultados con una serie de recursos legales que no tuvieron efecto, al considerar sin pruebas sólidas que fue víctima de un fraude.
Con el 98,26 % del escrutinio, Keiko Fujimori obtiene el 50,005 % de los votos válidos, al sumar 9.037.236 votos, frente al 49,995 % de Sánchez, al sumar 9.035.572 sufragios, lo que hace una diferencia entre ambos de 1.664 votos.
El ganador de la contienda obtendrá el derecho a gobernar el país por los próximos cinco años (2026-2031), tras una década de inestabilidad política donde ha habido ocho presidentes, debido a una sucesión de destituciones presidenciales impulsadas por el Parlamento.
