SpaceX se estrena en bolsa con subidas del 28 % y valoración de 2,3 billones de dólares

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Nueva York, 12 jun (EFE).- La empresa aeroespacial SpaceX debutó este viernes en el índice Nasdaq de Wall Street a un precio de 150 dólares por acción, en la que es ya la mayor salida a bolsa de la historia y en un contexto de fuerte apetito inversor por las grandes tecnológicas y el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).

El estreno bursátil de la compañía del magnate Elon Musk supuso una revalorización de en torno al 11 % respecto al precio fijado en su oferta pública inicial (OPI), situada en 135 dólares por título.

En los primeros compases de negociación, el valor mostró una alta volatilidad: hacia las 13:00 hora local (17:00 GMT), las acciones alcanzaban ya los 172,96 dólares, lo que elevaba la subida a cerca del 28,11 % y situaba la capitalización bursátil de la empresa en torno a los 2,3 billones de dólares.

Con esta valoración, y a la espera del cierre de la sesión en Wall Street, la compañía establece un nuevo récord en términos de recaudación en una salida a bolsa, al captar alrededor de 75.000 millones de dólares, por encima de los 25.600 millones obtenidos por la petrolera saudí Aramco en 2019.

Además, SpaceX se incorpora al grupo de las mayores empresas cotizadas de Estados Unidos, dominado por las grandes tecnológicas, por detrás de Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft y Amazon.

Y Musk, fundador de la compañía aeroespacial en 2002 y la persona más rica del mundo ya antes de la OPI de SpaceX, se convierte también en el primer billonario del mundo, según estimaciones de mercado basadas en la valoración de sus participaciones en la compañía aeroespacial y en Tesla.

Musk cuenta con una participación en SpaceX valorada en torno a 690.000 millones de dólares solo al precio de salida, a lo que se suma su participación en Tesla, estimada en unos 279.000 millones, recoge la cadena CNBC.

El empresario aseguró este viernes desde Starbase (Texas), antes de la apertura de Wall Street, que SpaceX busca desarrollar la tecnología necesaria para convertir a la humanidad en una "civilización multiplanetaria" y "hacer posible que cualquier persona pueda viajar algún día a la Luna, Marte o incluso más allá del sistema solar".

Mientras, en Nueva York, la presidenta de SpaceX Gwynne Shotwell escenificó el toque de campana mientras cientos de curiosos se acercaron a la sede del Nasdaq, en la icónica plaza de Times Square, para celebrar la salida a bolsa de la empresa que Musk dedica a la fabricación de cohetes, el lanzamiento de satélites y la IA, y que cotiza ya con el símbolo SPCX.

Ambos grupos, en Texas y en Nueva York, celebraron de forma simultánea el debut bursátil de la compañía entre aplausos y vítores.

Pese a que hoy todos los curiosos que se acercaron al Nasdaq eran pro Musk, ayer un grupo de activistas colocó en Times Square durante varias horas una imponente estatua inflable de varios metros de altura con el torso desnudo y el rostro caricaturizado del magnate, como parte de una protesta contra la pornografía infantil e imágenes explícitas generadas por Grok, su herramienta de IA.

La salida a bolsa de SpaceX confirma el apetito por el riesgo en Wall Street y su fuerte interés por las grandes corporaciones tecnológicas. Sin embargo, analistas como los de la firma Morningstar han mostrado una visión más prudente sobre la valoración de la compañía.

Morningstar estima un valor "razonable" de unos 780.000 millones de dólares, y advierte de que el precio de salida refleja "escenarios de crecimiento muy exigentes y todavía inciertos en áreas como la tecnología espacial y la infraestructura orbital".

Otros actores del mercado han destacado el fuerte respaldo de la demanda institucional y el atractivo de SpaceX como activo de infraestructura estratégica, apoyado en negocios como Starlink y en su posición en el sector aeroespacial privado.

Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley han destacado el fuerte ciclo de inversión en IA y en las infraestructuras asociadas a su desarrollo, como centros de datos, redes de comunicación y capacidad de cómputo.

El presidente de Goldman, John Waldron, señaló a Bloomberg que el mercado está mostrando una "clara disposición" a financiar grandes tecnológicas para el desarrollo de la infraestructura para la siguiente fase de expansión de la IA, "así como la necesidad de grandes volúmenes de capital para sostenerlo".