Llegan a R. Centroafricana los primeros 25 deportados desde Estados Unidos

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Bangui, 13 jun (EFE).- Un grupo de 25 migrantes de diversas nacionalidades deportados por Estados Unidos arribaron a la capital de la República Centroafricana (RCA), Bangui, en el marco de un acuerdo bilateral por 81 millones de dólares (unos 70 millones de euros) firmado en mayo pasado.

El avión, procedente de EE.UU. y con escala en Accra (Ghana), aterrizó este viernes en el aeropuerto internacional de Bangui M'poko a las 21.32 hora local (20.32 GMT), donde fueron recibidos por diplomáticos estadounidenses y funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores centroafricano, en un despliegue cerrado a los medios de comunicación.

Tras tres horas de trámites, los deportados —de origen turco, sirio, iraní, afgano y tibetano, que acumulaban entre 13 y 17 meses de detención en Estados Unidos— fueron vacunados contra el virus del Ébola y provistos de visados.

Posteriormente, fueron trasladados a residencias privadas escoltados por vehículos de la Policía Militar de Naciones Unidas, en un país donde la misión de paz de la ONU (Minusca) está desplegada desde 2014.

“No pretendemos actuar unilateralmente y estamos trabajando en estrecha colaboración con el gobierno. Les pedimos paciencia, les mantendremos informados”, aseguró a EFE una fuente cercana a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que pidió el anonimato.

“Por ahora, se están tomando todas las medidas necesarias para ayudar a estas personas en estricto cumplimiento del derecho internacional humanitario”, añadió.

Este traslado responde al convenio suscrito el pasado 18 de mayo, por el que la RCA aceptó acoger a migrantes expulsados de EE.UU. a cambio de un fondo de 81 millones de dólares, algo que generó el rechazo de la opinión pública de Bangui.

“El gobierno centroafricano está jugando con fuego. Los estadounidenses persiguieron a Bin Laden, pero fue desde el exterior desde donde planeó su golpe contra los EE. UU.”, dijo a EFE Auguste Sambeko, un ciudadano que presenció la llegada del contingente.

“Estas personas que llegaron están frustradas y pueden resurgir desde nuestro país. Es algo que no deseo, pero este tipo de situaciones debería ser objeto de debate en la Asamblea Nacional (Parlamento) primero, lo cual lamentablemente no es el caso y lo deploro”, cerró.

EFE intentó ponerse en contacto con el ministro de Comunicación y portavoz del Ejecutivo centroafricano, sin obtener respuesta por el momento.

En paralelo, las organizaciones civiles que apoyan a los deportados han alertado sobre la falta de asistencia psicológica urgente para los recién llegados.

Organizaciones humanitarias como Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) han denunciado que los deportados carecen de asistencia legal y, en ocasiones, son recluidos en prisiones de máxima seguridad sin que se hayan formulado cargos.

Las ONG han pedido a los países africanos que rechacen tratados de expulsión firmados con Estados Unidos y han afirmado que los existentes exponen a cientos de personas a riesgos de detención arbitraria, malos tratos y devolución forzada a países donde podrían sufrir persecución o tortura.

Este programa sitúa a la RCA entre un número creciente de países de África que colaboran con Washington en recibir expulsados de terceros países, como Ghana, Camerún, Guinea Ecuatorial, la República Democrática del Congo, Esuatini o Ruanda.