En la víspera, Trump anunció que el Comando Sur de EE.UU. "lanzó un enérgico ataque, rápido y letal para ejecutar con éxito" al líder de la banda de origen venezolano, calificada como terrorista por Washington, un operativo en el estado Bolívar (sureste) que fue posteriormente confirmada por Caracas.
En la red social X, PJ expresó su "reconocimiento a los aliados internacionales por sus esfuerzos para garantizar la seguridad del hemisferio, apoyando la visión de una Venezuela libre del crimen organizado que tanto daño ha causado" al país y a la región.
"Esta megabanda, concebida bajo la permisividad del régimen de (Nicolás) Maduro, no solo ha perjudicado la imagen de la migración venezolana, sino que ha expandido el terrorismo y la delincuencia por todo el continente", señaló el partido.
Primero Justicia afirmó que la transición democrática en Venezuela "es urgente para desmantelar definitivamente a las mafias organizadas que hoy usurpan el control de espacios estratégicos".
En ese sentido, la colectividad política subrayó que es "imperativo restaurar la institucionalidad y los poderes del Estado para que la justicia sea el pilar" de la democracia, lo que, agregó, permitirá "fundar una nación próspera y segura".
Alias 'Niño Guerrero' fue sancionado en 2025 por el Departamento del Tesoro de EE.UU. junto con otros cinco miembros del Tren de Aragua, entre ellos el lugarteniente Yohan José Romero, conocido como Johan Petrica.
El Gobierno estadounidense acusa a Guerrero de convertir una pandilla carcelaria centrada en la extorsión y el soborno en una organización criminal de alcance continental.
Perseguido como uno de los criminales más buscados de Suramérica, alias Niño Guerrero estaba prófugo desde 2023, cuando las autoridades venezolanas llevaron a cabo un operativo en la cárcel de Tocorón, considerada la base de operaciones de la organización.
Según Trump, el ataque fue coordinado con sus "amigos de Venezuela" con quienes colabora de "manera excelente".
El Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura del depuesto mandatario Nicolás Maduro por parte de EE.UU. en enero pasado, indicó que la operación se desarrolló con apoyo tecnológico especializado y mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre ambos países, que restablecieron relaciones en marzo, luego de siete años de ruptura.
