La operación fue ejecutada en el área insultar del país por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, después de que una unidad guardacostas de la Armada localizara el cargamento en aguas jurisdiccionales ecuatorianas, en coordinación con organismos de inteligencia policial.
Las Fuerzas Armadas habían informado el miércoles del hallazgo de los 32 bultos de droga a 235 millas náuticas (435 kilómetros) del sur de la isla de San Cristóbal, aunque entonces no precisó el tipo ni la cantidad de sustancia incautada ni las coordenadas exactas del operativo.
Las primeras investigaciones apuntan a que los bultos fueron abandonados en el mar con el objetivo de evadir los controles de las autoridades.
Según la Policía, la droga estaba destinada a mercados internacionales a través de una de las rutas utilizadas por organizaciones criminales transnacionales, y su incautación supone una afectación aproximada de 90 millones de dólares a las economías criminales.
Rodeado por Colombia y Perú, los dos mayores productores mundiales de cocaína, con varios puertos y una economía dolarizada, Ecuador se ha convertido en los últimos años en un punto importante para el tráfico de droga que se dirige mayormente a Europa y Norteamérica.
En 2025, las fuerzas de seguridad ecuatorianas decomisaron 227,1 toneladas de droga, principalmente cocaína, unas 67 toneladas menos que en 2024, cuando se alcanzó una cifra récord de 294,61 toneladas, de acuerdo con datos oficiales.
