"El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple 80 años. El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, felicitó a su colega estadounidense por el cumpleaños", indicó el despacho del mandatario bielorruso en su portal oficial.
Desde principios de año las relaciones entre Minsk y Washington han avanzado hacia la normalización, con la posibilidad de un acuerdo entre ambos partes.
En marzo pasado el enviado de Trump, John Cole, visitó Bielorrusia y se reunió con Lukashenko, a lo que siguió la liberación de 250 presos políticos bielorrusos.
Washington, por su parte, anunció el levantamiento de sanciones contra el Ministerio de Finanzas y dos bancos bielorrusos.
En los meses anteriores, Washington ya había levantado parcialmente las restricciones a Minsk -sanciones al potasio y a la aerolínea Belavia- a cambio de la salida en libertad de más presos políticos, muchos de ellos condenados por participar en las masivas protestas antigubernamentales de 2020.
Según Lukashenko, el acuerdo que le propone al país Washington "es importante". "Hemos expuesto nuestros intereses y enviado a los estadounidenses las propuestas pertinentes", precisó.
Aclaró que el "gran acuerdo" irá más allá del tema de presos e incluirá la reapertura de las embajadas y asuntos relacionados con el "almacenamiento de material nuclear", que tiene Bielorrusia.
Lo obstante, el propio Lukashenko señaló posteriormente que su homólogo estadounidense no logrará nada durante su mandato de cuatro años y le calificó de líder "temporal".
"¿Qué es el? Un líder temporal, tiene cuatro años. ¿Qué podrá hacer en cuatro años? Nada. No hará nada. Por eso, un presidente debe tener tiempo", aseveró en una entrevista en abril pasado.
Lukashenko, que lleva 31 años en el poder, señaló que el problema de muchos líderes occidentales es su poco tiempo en el poder, por lo que tratan de sacar máximo provecho personal durante el corto tiempo que están en sus cargos en vez de actuar en interés de sus pueblos.
Aunque ha expresado en varias ocasiones su disposición a abandonar el poder, sigue aferrado al mando de Bielorrusia desde 1994 pese a la condena internacional.
