La AFP confirmó en un comunicado que se reunió en la sede del Parlamento australiano con integrantes del grupo y que ha comenzado a realizar "indagaciones" sobre las acusaciones presentadas por un representante de la organización.
Según medios locales, las pesquisas comenzaron después de que los activistas mantuvieran un encuentro con la ministra de Exteriores, Penny Wong; la ministra de Asuntos Multiculturales, Anne Aly; y altos cargos policiales para exponer directamente sus experiencias durante la detención en Israel.
No obstante, hasta el momento no se ha presentado formalmente una denuncia, paso que podría dar lugar a una investigación oficial sobre las acusaciones de malos tratos, torturas y agresiones sexuales que los activistas aseguran haber sufrido tras ser interceptados cuando intentaban entregar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza el pasado mayo.
Las investigaciones comienzan después de que Wong dijera a principios de junio que "cree" en la denuncia de asalto sexual hecha por al menos dos activistas del país que fueron detenidas por militares de Israel cuando viajaban junto a otras 400 personas en la flotilla humanitaria que pretendía llevar ayuda a Gaza.
"Mi opinión es que se debe creer y yo creo a las mujeres que dan un paso al frente con estas afirmaciones", dijo entonces la ministra, que calificó las acusaciones de "horripilantes" e "inaceptables".
Sus declaraciones se produjeron después de que circularan imágenes del ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, burlándose de los activistas detenidos mientras ondeaba una bandera de su país, un gesto que, según el embajador, fue "condenado por el liderazgo del Estado de Israel".
Según la Global Sumud Flotilla, que organizó la misión fallida a Gaza, al menos 15 activistas sufrieron agresiones sexuales en Israel, mientras que decenas resultaron heridos tanto en las celdas como en los operativos para interceptar los barcos.
