Según explicó el organismo, cuya decisión fue definida de forma unánime por sus cinco consejeros, la evolución futura de la tasa "irá evaluándose Reunión a Reunión en función del desarrollo de los acontecimientos".
"El Consejo reafirma que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3 % en un horizonte de dos años", sostuvo a través de un comunicado.
En su análisis, el ente emisor chileno subrayó que "el conflicto en Medio Oriente no se ha resuelto definitivamente y la oferta mundial de petróleo no se ha normalizado".
"Por otro lado, si bien el desempeño de la actividad ha estado afectado principalmente por factores de oferta transitorios y las perspectivas de demanda no tienen mayores cambios, varios determinantes del consumo de los hogares han tenido un comportamiento menos favorable", señaló.
Con el conflicto en Medio Oriente "como el principal foco de atención" producto de su impacto en el precio del petróleo, la entidad afirmó que ante el anuncio de paz entre Estados Unidos e Irán "los mercados financieros, incluido el chileno, han reaccionado positivamente, registrándose alzas de las bolsas y una depreciación global del dólar".
"Con todo, el desarrollo del conflicto se ha caracterizado por constantes vaivenes en torno a un acuerdo de paz. Por esta razón, es necesario seguir observando el curso de los acontecimientos y evaluando su impacto en las perspectivas inflacionarias", puntualizó.
Respecto a la contracción económica de 0,5 % registrada en el primer trimestre de este año, señaló que se explica debido al "magro desempeño de rubros vinculados a recursos naturales".
El Banco Central de Chile redujo su previsión de crecimiento para este 2026 pasando de la horquilla 2 % – 3 % proyectada en diciembre a 1,5 % – 2,5 %, dando cuenta de los efectos del alza internacional del petróleo que también afecta a la economía local.
Chile creció un 2,5 % en 2025 y cerró con un 3,5 % de inflación, su nivel más bajo en cinco años.
