Según los documentos judiciales, los sospechosos identificados son Tycen Proper, de 19 años y residente en el estado de Ohio; Bryan Omar Roa y Michael Alan Thomas, detenidos en California; Daniel Kenely Eskridge, de Misuri; y Abraham Hermosillo Álvarez, de Nebraska, a quienes las autoridades atribuyen distintos roles en la planificación y coordinación del ataque.
El plan presuntamente contemplaba el uso de drones cargados con explosivos y equipos de francotiradores para causar numerosas víctimas en el marco de la velada del UFC del domingo en Washington.
La investigación se inició el 10 de junio, cuando la policía de Ohio acudió a la vivienda de Proper tras el aviso de su madre, que alertó sobre la compra de armas y sobre comentarios "preocupantes" del joven.
Proper presuntamente gastó 3.000 dólares de su "dinero de graduación" para comprar "gran cantidad" de munición, armas, cargadores adicionales y otros artículos para el presunto ataque.
De acuerdo con los documentos judiciales, los sospechosos habrían utilizado inicialmente TikTok para contactar entre sí y luego se trasladaron a aplicaciones de mensajería encriptada, donde crearon distintos grupos de chat para organizar equipos de francotiradores y operadores de drones, y elegir objetivos de alto valor, incluido el presidente.
La trama contemplaba el lanzamiento de varios drones equipados con explosivos contra edificios e infraestructuras en las inmediaciones de la Casa Blanca, con el objetivo de provocar explosiones casi simultáneas, sembrar el pánico entre los asistentes al evento y dirigir a la multitud en fuga hacia zonas donde se habrían colocado francotiradores para maximizar el número de víctimas, según describen las querellas.
Proper está acusado en Ohio de varios delitos federales, entre ellos conspiración para cometer una ofensa contra EE.UU., mientras que Roa, Thomas, Eskridge y Álvarez enfrentan cargos de conspiración para cometer asesinato.
El combate de la UFC tuvo lugar el pasado domingo en los jardines de la residencia presidencial el día del 80 cumpleaños del presidente estadounidense, Donald Trump, en un evento que reunió a miles de asistentes y contó con un amplio despliegue de seguridad.
Este incidente se suma a otras amenazas recientes contra el mandatario.
El pasado abril, el Servicio Secreto frustró un intento de ataque durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), y durante la campaña presidencial de 2024, Trump fue objeto de dos intentos de asesinato.
