Fuentes diplomáticas presentes en la cumbre del G7 que se celebra en la localidad francesa de Évian insistieron en que el "objetivo común" de los líderes de Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá es que el Ejército libanés "haga su trabajo".
Para eso habrá que poner en pie una nueva misión ya que el mandato de la Finul (Fuerza Interina de Naciones Unidas para el Líbano) expira a finales de año.
Esa nueva fuerza multinacional "no iría contra nadie", precisaron las fuentes diplomáticas. Una cuestión particularmente delicada cuando se sabe que a lo largo de los años la Finul ha sido en parte una misión de interposición entre Hizbulá, con sus ataques a Israel, y las ofensivas del Estado judío.
Francia había programado el pasado 5 de marzo una conferencia internacional para organizar mecanismos de apoyo al Ejército libanés para permitir el ejercicio del monopolio de la fuerza armada en todo su territorio, como la forma para que las autoridades del país dispongan de una plena soberanía y no dar pie así a ataques y ocupaciones por parte de Israel.
Sin embargo, eso tuvo que posponerse con el desencadenamiento de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que incluyó una virulenta ofensiva israelí contra Hizbulá, aliado del régimen de Teherán, en territorio libanés, una parte del cual todavía lo ocupa.
Tres países árabes participaron este miércoles en la sesión sobre Oriente Medio de la cumbre del G7, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Egipto (Arabia Saudí había declinado la invitación de Francia, aparentemente por las tensiones con sus vecinos del golfo Pérsico) y también subrayaron su interés para que el Líbano pueda recuperar la plena soberanía sobre todo su territorio.
Las fuentes diplomáticas señalaron que en Evian Trump mostró "un alto nivel de exigencia hacia Israel", cuando fueron interrogadas sobre el enfado del presidente estadounidense con la actitud del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de mantener los ataques en el sur del Líbano, que han podido poner en peligro su acuerdo para poner fin a la guerra con Irán.
Sobre todo, quisieron insistir en la convergencia de Estados Unidos con los países europeos del G7 de que la guerra en el Líbano tiene que terminar.
