La ONU confía en que el acuerdo entre EE.UU. e Irán impulse el proceso de paz en Yemen

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Naciones Unidas, 16 jun (EFE).- El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, afirmó este martes ante el Consejo de Seguridad que el reciente acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán podría "abrir una oportunidad" para reactivar el proceso de paz yemení, estancado desde hace años.

Grundberg señaló que durante casi tres años las crisis en Oriente Medio han "complicado las perspectivas de una solución negociada en Yemen" al "aumentar la desconfianza entre las partes y reducir la disposición a hacer concesiones".

Por ello, expresó su esperanza de que el pacto entre Washington y Teherán marque "un punto de inflexión" para la región.

El diplomático destacó que las repercusiones militares del reciente conflicto regional han sido hasta ahora "limitadas para Yemen".

"No se han registrado nuevos ataques contra la navegación comercial en el mar Rojo, y la relativa calma que impera en el país desde la tregua de 2022 se ha mantenido", dijo.

No obstante, advirtió de que "el conflicto sigue sin resolverse" y que "la población continúa pagando el precio de una situación de incertidumbre prolongada".

"La persistencia de los frentes de combate está agotando recursos, profundizando la fragmentación del país y favoreciendo la militarización de la sociedad", afirmó.

También alertó del "deterioro económico derivado de la dependencia de las importaciones" y de la proximidad geográfica de Yemen a los focos de tensión regional, factores que han impulsado "el encarecimiento de alimentos y combustibles y aumentado las presiones inflacionarias".

Asimismo, mencionó las recientes protestas registradas en Adén y otras zonas por los cortes de electricidad en plena temporada de calor.

Con todo, el enviado especial destacó el acuerdo alcanzado el mes pasado para liberar a más de 1.600 detenidos relacionados con el conflicto tras catorce semanas de negociaciones auspiciadas por la ONU en Amán.

Según dijo, se trata de la mayor operación de liberación de prisioneros acordada desde el inicio de la guerra.

Pese a este progreso, Grundberg insistió en la necesidad de relanzar "un proceso político inclusivo bajo los auspicios de Naciones Unidas" y reclamó la liberación inmediata de 73 miembros del personal de la ONU que permanecen detenidos por los rebeldes hutíes, junto con trabajadores de ONG y representantes de organizaciones civiles.