La cita, que se extenderá durante el miércoles y el jueves en la ciudad rusa de Kazán, se celebra en el marco de los 35 años de relaciones bilaterales y en la misma semana que Francia acoge la reunión de líderes del G7, el grupo de economías occidentales que ha liderado las sanciones a Moscú por la guerra en Ucrania.
Los primeros ministros de Tailandia, Camboya, Malasia, Vietnam y Timor Oriental, así como el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., y el sultán de Brunéi, Haji Hassanal Bolkiah, han confirmado sus asistencia a Kazán, mientras Indonesia estará representada por su canciller.
Hasta ahora, Singapur y Laos no han anunciado quién acudirá a la cita, aunque el medio South China Morning Post asegura -citando fuentes gubernamentales- que el primer ministro singapurense, Lawrence Wong, se sumará al encuentro.
El Gobierno vietnamita adelantó que harán una "revisión exhaustiva de las relaciones entre la ASEAN y Rusia" durante la cumbre y "trazarán nuevas orientaciones para fomentar una cooperación sustantiva y mutuamente beneficiosa, en particular en el ámbito de la seguridad energética", según una reseña de este martes en la prensa estatal.
Por su parte, el mandatario malasio, Anwar Ibrahim, dijo el lunes -citado por la agencia estatal Bernama- que uno de los objetivos de esta cumbre es "asegurar la continuidad y la seguridad del suministro de petróleo y diésel", que su país compra a Moscú pese a las sanciones de Estados Unidos y Occidente.
"Este es el beneficio de mantener buenas relaciones con los demás", subrayó Anwar, que prevé una reunión bilateral con Putin.
Putin no viaja al Sudeste Asiático desde junio de 2024, cuando firmó acuerdos en Hanói durante una visita de Estado a Vietnam, y su última participación presencial en una cumbre de la ASEAN tuvo lugar en Singapur en 2018, antes de la pandemia de Covid-19 y de la guerra en Ucrania.
En los últimos meses, debido al cierre parcial del estrecho de Ormuz en medio de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, Filipinas compró 2,4 millones de barriles de crudo ruso para ampliar sus reservas, tras declarar el estado de emergencia energética en el archipiélago.
Asimismo, Vietnam y Laos firmaron acuerdos para construir centrales nucleares con diseño y tecnologías rusas.
Los dos gigantes del continente, China e India, fueron de los pocos países que mantuvieron la compra de crudo ruso una vez empezada la campaña militar contra Kiev, a diferencia de otras naciones asiáticas más alineadas con Estados Unidos, que reanudaron estos meses contactos con Moscú para retomar estas importaciones.
La opción de Rusia cobró aún más fuerza desde que el 12 marzo el Departamento del Tesoro de EE. UU. autorizó la compra temporal de petróleo ruso en tránsito a fin de contener la escalada de precios.
La cumbre acabará el día antes de la firma en Suiza del acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán, lo que dará paso -según ha adelantado Washington- a la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo mundial, buena parte destinada a países de la ASEAN y de la región de Asia-Pacífico.
