"Cancelé el acuerdo de Hebrón", escribió en la red social X el ministro, que reside en violación del derecho internacional como colono en Cisjordania.
"La importancia de esta decisión radica en que muchas potestades en Hebrón y los lugares santos, incluyendo la roca de nuestra existencia, la Tumba de los Patriarcas (Mezquita de Abraham), ya no están en manos del municipio terrorista de Hebrón, sino que vuelven a ser responsabilidad exclusiva del Estado de Israel", agregó.
Siguiendo los términos del Protocolo de Hebrón (1997) -que supuso una continuación de los Acuerdos de Oslo de 1995- Israel retiró a su Ejército de la zona designada como H1, que abarca aproximadamente el 80 % de esa ciudad cisjordana, y la policía palestina asumió la responsabilidad de la seguridad en dicha zona.
Israel mantuvo el control de la seguridad en la zona designada como H2, que comprende el 20 % restante e incluye la Tumba de los Patriarcas (o Mezquita de Abraham, para los musulmanes).
Sin embargo, las competencias civiles, incluyendo la planificación y la construcción en H2, fueron transferidas a las autoridades palestinas.
Según recoge el diario The Times of Israel, Smotrich afirmó que la nueva legislación, que otorgaría estas potestades a Israel, se basó en una decisión del gabinete de seguridad presentada por el propio titular de Finanzas y que, según él, fue aprobada hace varios meses.
La Presidencia palestina advirtió sobre la gravedad de esta decisión calificándola de "inaceptable, condenable y contraria a los acuerdos firmados con la parte israelí, así como a la legitimidad internacional y al derecho internacional que impiden alterar el statu quo de la tierra del Estado de Palestina".
"Estas medidas constituyen una escalada política y territorial sin precedentes, cuyo objetivo es perpetuar la ocupación e imponer su control y el robo de los territorios de Cisjordania", condenó a su vez el anuncio el grupo islamista palestino Hamás.
Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el actual Gobierno de coalición ha facilitado la creación de un número sin precedentes tanto de 'outposts' o puestos avanzados (caravanas o estructuras que funcionan como el inicio de una colonia) como de asentamientos, con al menos 207 de los primeros y 93 de los segundos, de acuerdo con el recuento a finales de este mayo de la ONG Peace Now.
Según anunció el propio Smotrich el pasado mes, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya habría solicitado a los jueces una orden de arresto contra él -que no se ha hecho pública-, presuntamente por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad relacionados con la expansión de los asentamientos en Cisjordania.
Además, el ministro radical también está detrás de la demolición y expulsión de comunidades beduinas palestinas cerca de Jerusalén-entre ellas, ha prometido que próximamente será el turno de la emblemática Jan al Ahmar- y del proyecto colonial E1, con el cual busca dividir Cisjordania en dos y construir unas 3.400 viviendas para colonos.
