La cumbre del G7 ofreció una inusual oportunidad de ver cómo se comportan los jefes de Estado y de gobierno entre ellos, con el “jefe” Donald Trump como protagonista.
A continuación, cinco momentos memorables seleccionados por AFP de esta reunión de tres días en Évian, a los pies de los Alpes.

Dejar de fumar, a la italiana
“Tengo que tomar un café”, dice la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, captada por los micrófonos abiertos al entrar en una sesión matutina de la cumbre del G7.
“¿Y un cigarrillo...?”, le pregunta su par alemán, Friedrich Merz, al parecer muy al tanto de los hábitos de la jefa de gobierno italiana.
“No, lo dejé”, le responde Meloni, lo que llevó a la titular de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, médico de formación, a exclamar: “Bravo”. “Hace un mes”, aclara.
El jefe del Consejo Europeo, António Costa, preguntado por el primer ministro británico, Keir Starmer, explica que él lo dejó en 2005: “Hace 21 años... nunca he vuelto” a fumar.

Lealtades contrapuestas
Las repercusiones de la victoria en la Liga de Campeones del Paris Saint-Germain, un equipo de fútbol propiedad de un fondo de inversión estatal catarí, se hicieron sentir en la mesa de discusiones.
El emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, que asistía a la cumbre como invitado, no puede resistirse a provocar a Emmanuel Macron, aficionado declarado del archirrival francés del PSG, el Olympique de Marsella.
“No está contento. Finge estar contento, pero por dentro...” , dice el catarí. “No, sí estoy contento. Es un equipo francés”, replica rápidamente Macron, que destaca el triunfo del PSG de Luis Enrique por segundo año consecutivo en el campeonato europeo.

El “guapo” y el “rico”
Los comentarios de Trump en una reunión con el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, conocido como MBZ y un actor clave en la región, no se limitaron a la geopolítica.
El inquilino de la Casa Blanca elogia a un periodista emiratí que hace una pregunta, describiéndolo como un “tipo guapo” al que “podría poner (...) ahora mismo en una película”.
“Tiene una forma de ser tan agradable. Mi gente es tan mala”, reflexiona Trump, refiriéndose a los medios estadounidenses.
Después que MBZ hablara sin levantar la voz en ningún momento, Trump bromea: “Cuando eres tan rico, puedes hablar así de bajo. ¡Me preguntaba si alguien puede oírlo!”. “No tiene que forzar la voz en absoluto. Es fantástico”, agrega.
Trump 47
El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, ofreció el martes a Donald Trump una camiseta de la selección alemana de fútbol con su apellido y el número 47, en pleno Mundial de fútbol que se disputa en Canadá, Estados Unidos y México.
Donald Trump, que acaba de cumplir 80 años y cuyo abuelo paterno nació en Alemania, acepta la camiseta de la Mannschaft con una sonrisa satisfecha y posa para la foto sosteniéndola, ante la mirada risueña de Starmer.
En la red social X, el canciller le desea un “feliz cumpleaños atrasado” al 47º presidente estadounidense, y agrega: “Al fin y al cabo, estamos en el mismo equipo”.
El “jefe”
Como anfitrión, Macron preside oficialmente la cumbre, pero Trump pretendió aclarar quién manda -según él.
“Soy el jefe”, asegura Trump al entrar en la sesión matutina del último día, con los demás líderes ya sentados en sus asientos.
Entre risas, el presidente francés parece tomarse el comentario con buen humor. “¿Cómo está?”, le pregunta.
“Bien, gracias”, responde Trump, que se hizo famoso como presentador del programa de televisión “The Apprentice”, con su frase emblemática “¡Estás despedido!”, mientras por fin toma asiento.
