Así lo expresó el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, a su homólogo kuwaití, Yarrah Yaber Al Ahmad, en una llamada en la que, además de este compromiso, manifestó su esperanza de que este pacto "conduzca al restablecimiento de la paz y la estabilidad en la región".
Igualmente, enfatizó en la necesidad de "dialogar con los Estados ribereños del Golfo para fortalecer las relaciones y resolver las ambigüedades existentes", según publicó Araqchí en su canal oficial de Telegram.
Por su parte, el ministro kuwaití hizo hincapié en la llamada en la importancia de "adherirse a los principios de buena vecindad, respeto a la soberanía, la independencia y la integridad territorial de los Estados, no injerencia en sus asuntos internos, abstención del uso de la fuerza o la amenaza de la misma", así como en la solución de controversias y conflictos por medios pacíficos.
También instó al "cese del apoyo a grupos", en alusión a las milicias proiraníes en Irak que han atacado desde el inicio de la guerra a Kuwait.
Las relaciones entre Irán y Kuwait se encuentran en un momento de máxima tensión por los ataques de la República Islámica contra las tropas estadounidenses que el pequeño país del golfo Pérsico alberga.
Kuwait ha sido uno de los países más afectados por los ataques iraníes, y la última acción fue el pasado 3 de junio, cuando drones iraníes atacaron el Aeropuerto Internacional de Kuwait, lo que causó la muerte de un ciudadano indio e hirió a al menos 63 personas.
