Para esa fecha, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estima que el 'oro negro' seguirá siendo la principal fuente de energía, con un consumo medio de 124 millones de barriles diarios (mbd), un 18 % o 19 mbd más que en 2025.
Con este pronóstico, publicado en su informe anual sobre las perspectivas a largo plazo del mercado global de crudo, los expertos del grupo de once 'petroestados' revisaron al alza en un millón de bd la estimación que habían hecho el año pasado, pese a las tendencias a sustituir los combustibles fósiles por fuentes alternativas.
Tampoco el impacto de la guerra en Irán y el bloqueo de Ormuz, que ha reducido drásticamente el bombeo de la OPEP y ha dejado de manifiesto los riesgos de la dependencia de los suministros de petróleo y gas de Oriente Medio, parecen haber encontrado un eco en los cálculos de la organización.
Al igual que en años anteriores, el documento diverge del panorama dibujado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que prevé una disminución del consumo de fósiles en los próximos años.
"Aunque las dinámicas a corto plazo, como los acontecimientos geopolíticos, suelen dominar los titulares, es igualmente importante seguir centrados en las tendencias clave que impulsan nuestro futuro a más largo plazo", subraya el secretario general de la OPEP, el kuwaití Haitham Al-Ghais, en la introducción al documento.
La visión es que "se necesitarán todas las fuentes de energía para satisfacer la creciente demanda energética", al preverse que ésta aumentará un 23 % hasta 2050, impulsada por el crecimiento económico, el aumento de la población, una urbanización cada vez mayor, nuevas industrias y la rápida expansión de los centros de datos.
Para Al-Ghais, está claro que "el futuro no es un escenario en el que el mundo pueda elegir algunas energías e ignorar otras", sino que el sector será "una historia de adiciones" de diversas fuentes, como lo ha sido hasta ahora, algo que "quedó particularmente en evidencia" el año pasado, cuando el petróleo, el gas, el carbón y las renovables alcanzaron niveles récord de consumo.
El informe, titulado ‘Perspectivas del Mercado Petrolero Mundial 2026’ (WOO 2026), destaca un "reciente cambio de rumbo" en las políticas energéticas de Estados Unidos y la Unión Europea, que han supuesto la reversión, el retraso o la cancelación de planes y compromisos "previamente ambiciosos" para combatir el cambio climático reduciendo el uso de fósiles.
Estos giros respaldarían el desarrollo de la industria petrolífera y gasística, indica la OPEP al insistir en su enfoque, que únicamente ve un retroceso en el uso del carbón a largo plazo.
Para 2050, la OPEP espera que el petróleo seguirá dominando como fuente número uno de la matriz energética mundial, con un 30 %, mientras que junto al gas la cuota se situaría en el 54 %.
Eso sí, en el conjunto de las naciones industrializadas miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la demanda de petróleo registrará una caída de casi 8 mbd hasta 2050, que quedará más que compensada por la subida en unos 27 mbd de otras regiones, con India a la cabeza.
"Desde una perspectiva sectorial, se espera que el mayor crecimiento incremental de la demanda a largo plazo se produzca en el transporte por carretera (+5,7 mbd), la petroquímica (+4,6 mbd) y la aviación (+4,2 mbd)", precisa el informe.
Los cálculos apuntan a que el parque automovilístico mundial aumentará de los 1.750 millones de vehículos en 2025 hasta unos 3.000 millones en 2050, con la cuota de los vehículos eléctricos subiendo del 4% al 21,5 % en el mismo periodo.
Por productos, el crecimiento del consumo estará liderado por el combustible para aviones (queroseno), con un incremento de 4,2 mbd, seguido del gasóleo/diésel (+3,8 mbd), el etanol (+3,5 mbd), la nafta (+3,2 mbd) y la gasolina (+2,4 mbd), pronostica la OPEP.
