En un texto de conclusiones aprobado hoy en la primera jornada de cumbre en Bruselas, los líderes celebraron la apertura del primer bloque de las negociaciones formales para la adhesión de Ucrania el pasado lunes, y dijeron "esperar con interés la apertura de los demás bloques temáticos, de acuerdo con el enfoque basado en los méritos".
Sin embargo, en un borrador previo, las conclusiones hacían hincapié en la apertura del resto de los bloques de negociación "lo antes posible".
De este modo, los Estados miembros enfriaron las posibilidades de seguir abriendo los 'clústeres' restantes para avanzar en la adhesión de Ucrania durante el verano, tal y como manifestaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a su llegada a la cita comunitaria esta tarde.
Se trata de la primera cumbre de líderes del primer ministro húngaro Péter Magyar, quien hace dos meses destronó tras unas elecciones legislativas al ultranacionalista Viktor Orbán, que vetó durante años el inicio de las negociaciones con Ucrania sobre su entrada a la UE.
El nuevo primer ministro búlgaro, el prorruso Rumen Radev, también participó en las reuniones, y ya anticipó que no apoyará medidas incluidas en el nuevo paquete de sanciones de la Unión Europea (UE) contra Rusia si estas perjudican su economía.
A pesar de sus diferencias, los Veintisiete lograron tras tres horas reunidos cerrar un texto unánime en el que reafirmaron el apoyo de la UE a Ucrania y condenaron "la grave escalada reciente por parte de Rusia, que incluye ataques a gran escala con misiles y drones contra la población civil en Ucrania" y "las repetidas violaciones del espacio aéreo y las aguas territoriales de los Estados miembros".
Asimismo, los líderes respaldaron "los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra de agresión de Rusia y subrayaron la disposición de la UE a intensificar su compromiso en ese contexto", asegurando que "Europa tiene un papel clave que desempeñar en una futura solución y está dispuesta a defender sus intereses".
El texto abogó por "la rápida adopción" del próximo paquete de sanciones de la UE contra Rusia, que sigue en negociaciones entre los Estados miembros, y subrayó "la importancia de mantener la coordinación con el G7 y otros socios afines en materia de sanciones, de reforzar la aplicación de las medidas existentes y solventar lagunas, así como de reforzar aún más las medidas contra la elusión".
El Consejo Europeo también urgió a que, "mientras no haya una paz justa y duradera en Ucrania, no debería producirse una normalización de la participación de Rusia en eventos deportivos y culturales internacionales".
El bloque comunitario acordó también renovar las sanciones económicas a Rusia por su guerra contra Ucrania otros 12 meses, según informó una portavoz del presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Estas sanciones - que se han ido extendiendo cada seis meses tras la agresión militar contra Ucrania a gran escala en febrero de 2022 - incluyen restricciones al comercio, las finanzas, la energía, la tecnología y los bienes de uso dual, la industria, el transporte y los bienes de lujo, entre otras medidas punitivas sectoriales.
Finalmente, los líderes señalaron que frente al "desafío existencial par la UE" que plantea la guerra de Rusia y ante las "graves amenazas de seguridad" para el bloque, este "debe aumentar decisivamente su preparación en materia de defensa para 2030" y urgen a intensificar los esfuerzos para lograr este objetivo con la rapidez y envergadura necesarias, reducir dependencias estratégicas y subsanar carencias de capacidad críticas.
