Los cadáveres retornados serán ahora sometidos a pruebas forenses para determinar sus identidades y que éstos puedan ser retornados a los familiares, como es habitual tras estas entregas que se llevan a cabo de forma periódica entre los dos bandos.
Distintas estructuras del Ejército ucraniano, los servicios secretos y el Gobierno han participado en el proceso que ha permitido el retorno de los cuerpos.
Los contactos entre ambos bandos han contado con la mediación de la Cruz Roja, como es habitual en estos casos.
