La paralización, que deberá durar 24 horas, ha sido convocada por la Federación Nacional de los Sindicatos de los Trabajadores en Funciones Públicas y Sociales (FNSTFPS) para presionar al Ejecutivo del conservador Luís Montenegro para que avance con las negociaciones sobre las carreras profesionales y las condiciones de trabajo en el Sistema Nacional de Salud (SNS) luso.
El dirigente sindical Tiago Acúrcio explicó este viernes en declaraciones al canal estatal RTP que la adhesión durante la noche fue del 100 %, y que espera que durante el día sea ligeramente inferior.
Aun así, están garantizados los servicios mínimos en otros departamentos, como las cirugías de urgencia y la medicina intensiva.
Agregó que el objetivo de esta jornada es avanzar con las negociaciones con el Ejecutivo de centroderecha, alegando que desde hace dos años la ministra de Sanidad, Ana Paula Martins, "no negocia y no muestra apertura para poner en valor a los trabajadores de la Sanidad".
En la convocatoria de la huelga, la FNSTFPS precisa que entre sus peticiones está la contratación de más personal para el SNS, que se invierta más en la infraestructuras y que se revisen los acuerdos colectivos de trabajo.
El Servicio Nacional de Salud portugués sufre desde hace años una falta de personal y medios que ha limitado la capacidad de respuesta de los cuidados de salud primarios y de las urgencias.
