Líder opositora en Taiwán dice que su partido "lucharía sin duda" si Pekín atacase la isla

Imagen sin descripción

Pekín, 19 jun (EFE).- La presidenta del Kuomintang (KMT), principal partido de la oposición de Taiwán, Cheng Li-wun, afirmó que su formación "combatiría" y "contraatacaría sin duda" si China atacara la isla pese a que esta no hubiera declarado formalmente la independencia, según un comunicado difundido hoy por su formación.

De acuerdo con el comunicado de la Comisión de Cultura y Comunicación del KMT sobre una entrevista concedida por la dirigente a The Economist, Cheng reiteró que la formación opositora se opone a una declaración formal de independencia de Taiwán, una posición que, según dijo, coincide con la del presidente chino, Xi Jinping.

Sin embargo, añadió que, si la isla no proclamara esa independencia y aun así China decidiera recurrir a la fuerza, "lucharemos y responderemos".

El comunicado del KMT subraya que el partido "busca la paz, pero nunca renunciará a la autodefensa" y defiende que preservar la paz en el estrecho de Formosa equivale a proteger "la democracia, la libertad y el Estado de derecho" en Taiwán.

También señala que la formación "apoya el fortalecimiento de la capacidad defensiva" de la isla y que seguirá promoviendo iniciativas relacionadas con la industria militar, entre ellas propuestas sobre fabricación local de drones y otras medidas para reforzar el sector de defensa.

La nota difundida este viernes se enmarca en el esfuerzo de Cheng por defender ante la comunidad internacional la posición del KMT en materia de relaciones con China y seguridad.

Recientemente, la dirigente realizó una gira de dos semanas por Estados Unidos, donde se reunió con legisladores, académicos y otros interlocutores para explicar la postura de su partido.

Durante ese viaje, Cheng sostuvo en entrevistas con medios internacionales que Taiwán no debe convertirse en un "peón" en la rivalidad entre grandes potencias y que la ausencia de diálogo en la última década ha contribuido a "elevar la tensión" en el estrecho.

También calificó de "indispensable" el papel de Estados Unidos, principal suministrador de armas de la isla, para preservar la paz regional.

La postura de Cheng suscita recelos tanto en el oficialismo taiwanés como en algunos círculos estadounidenses, especialmente tras su reunión de abril en Pekín con Xi, la primera entre un líder en ejercicio del KMT y el máximo dirigente chino en casi una década.

China considera a Taiwán una "parte inalienable" de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, mientras el Gobierno taiwanés, del soberanista Partido Democrático Progresista (PDP), sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla pueden decidir su futuro político.