"Estas afirmaciones son falsas, como de costumbre. Los campamentos terroristas, incluidos los de Daesh y más de dos docenas de otras organizaciones terroristas, se encuentran, operan y son patrocinados de facto desde el interior de los territorios bajo el control del régimen talibán afgano", afirmó el Ministerio de Información paquistaní en un comunicado.
El Ministerio de Defensa de Kabul aseguró horas antes que su Fuerza Aérea lanzó una serie de ataques durante la madrugada contra refugios del EI en las provincias fronterizas de Baluchistán y Jiber Pajtunjua, en Pakistán.
Los talibanes justificaron su ofensiva alegando que los lugares se utilizaban para planificar y coordinar acciones contra Afganistán "con el apoyo de ciertos círculos de inteligencia hostiles".
Islamabad replicó que sus sistemas solo detectaron e interceptaron un dron rudimentario afgano que violó su espacio aéreo y que fue neutralizado de inmediato por sus defensas aéreas.
"Para encubrir su patrocinio del terrorismo desatado en los países vecinos y en la región, incluido el de Daesh, FAK, FAH y otros, el régimen talibán acostumbra a emitir este tipo de declaraciones falsas y dañinas", agregó el comunicado paquistaní.
Kabul reivindicó la ofensiva directa contra el Estado Islámico del Jorasán (EI-K), la filial de Daesh para Asia Central catalogada como organización terrorista por el Departamento de Estado de EE. UU. desde 2016.
Aunque comparten un trasfondo extremista, los yihadistas consideran traidor al régimen afgano por haber firmado la paz con Washington en los acuerdos de Doha de 2020 a cambio del poder político.
Los ataques llegan tras meses de ataques fronterizos entre ambos países por acusarse mutuamente de ser incapaces de controlar a los grupos armados que operan en la Línea Durand, la discutida frontera entre ambos vecinos.
Pakistán acusa a los talibanes de ofrecer refugio a facciones insurgentes paquistaníes que operan contra su país, principalmente el grupo Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), mientras Kabul señala a Islamabad por permitir que el EI-K utilice su territorio para organizar atentados mortales contra ellos.
