El portavoz de la Cancillería china Guo Jiakun declaró hoy en una rueda de prensa que Pekín respalda las gestiones diplomáticas emprendidas por Islamabad, Doha y otros actores regionales para favorecer una salida negociada a la crisis.
Guo aseveró que China confía en que Irán y Estados Unidos "mantengan el impulso de las conversaciones" y sigan avanzando "en la misma dirección".
"Esperamos que Irán y Estados Unidos se esfuercen por lograr progresos positivos en las negociaciones", agregó el vocero.
Las declaraciones de Guo llegan después de que ambas partes acordaran en Suiza una hoja de ruta de 60 días para negociar un acuerdo final sobre el programa nuclear iraní, las sanciones y la aplicación del memorando preliminar firmado digitalmente la semana pasada, con la mediación activa de Pakistán y Catar.
Ese esquema prevé la creación de un comité de alto nivel, contactos técnicos inmediatos y grupos de trabajo sobre asuntos nucleares, sanciones, seguimiento del memorando y resolución de conflictos, además de una línea de comunicación directa para evitar incidentes en torno al estrecho de Ormuz.
En los últimos días., el proceso había atravesado momentos de fuerte tensión, con amenazas cruzadas entre Washington y Teherán y con el frente libanés como uno de los principales focos de fricción, antes de que las conversaciones recuperaran impulso con la intermediación de Doha e Islamabad.
Desde el inicio del conflicto, China ha condenado repetidamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque también ha pedido respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos y que también han sido objetivo de ofensivas iraníes.
Pekín ha defendido de forma constante una salida negociada, ha reclamado un alto el fuego y ha insistido en la necesidad de restablecer la libre navegación en Ormuz, una vía especialmente sensible para China, dado que por ella transita alrededor del 45 % de sus importaciones de petróleo y gas.
