"Esta es una manera de recuperar las Metamorfosis y narrarlas una vez más en relación con las obras de arte en un lugar que ya es la Villa de las Metamorfosis", explicó este lunes a los medios la directora de la Galería Borghese, Francesca Cappelletti, sobre el regreso del poeta romano a las salas que nacieron inspiradas en sus textos.
La exhibición, que ya fue presentada en los Países Bajos, adquiere en la capital italiana un carácter completamente autónomo, ya que el palacio de la Galería Borghese fue reformado en el siglo XVIII con una estructura integral diseñada específicamente para albergar pinturas y esculturas que rindieran homenaje a los quince libros del poema de Ovidio.
La directora recordó que este texto clásico —que unifica los mitos griegos y romanos bajo el hilo conductor de la transformación física— es "el segundo libro más ilustrado en la historia de la tradición occidental", solo por detrás de la Biblia.
Cappelletti vinculó además el dinamismo de las salas con el propio ideal del autor, donde "el movimiento es lo que crea la belleza".
El valor diferencial de la sede romana radica en que cuenta con dos de las esculturas de mitos ovidianos más importantes del mundo: los conjuntos barrocos de 'Apolo y Dafne' y 'El rapto de Proserpina', esculpidos por Gian Lorenzo Bernini y pertenecientes a la colección permanente del museo romano.
En declaraciones a EFE, el co-comisario de la muestra, Frits Scholten, apuntó que el público se encontrará ante una propuesta muy diferente a la exhibida en la capital de los Países Bajos.
"En Ámsterdam teníamos salas completamente distintas y más espacio, por lo que no nos centramos únicamente en Ovidio, sino en la metamorfosis en un sentido más amplio, incluyendo el propio rostro humano y el envejecimiento", precisó Scholten, para quien las esculturas de Bernini actúan ahora como "los verdaderos anclajes" de la exhibición.
Asimismo, el comisario subrayó que "Bernini es un artista tan inteligente que consigue recrear físicamente la transformación en la propia piedra. Mientras caminas a su alrededor, eres consciente de cómo una mujer hermosa se convierte de repente en un árbol de laurel. Esa transición dinámica es una invención del Barroco completamente nueva".
El recorrido comienza con la sección "Caos y Creación", que reúne obras de Hendrick Goltzius, Auguste Rodin o Constantin Brâncuși, donde el visitante puede apreciar cómo la literatura de Ovidio entabla un diálogo directo con la decoración permanente del palacio.
A partir de este inicio, el trayecto avanza analizando la influencia del texto clásico a través de piezas históricas de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Correggio, Tintoretto, Pedro Pablo Rubens o Tiziano.
La muestra evita las interferencias visuales con la colección permanente del palacio y se extiende hasta el siglo XX, incluyendo incluso obras contemporáneas de la artista coreana Anicka Yi basadas en la mutación lumínica de organismos marinos.
A pesar de tratarse de relatos escritos hace dos milenios, Scholten remarcó que el texto de Ovidio carece de intenciones moralistas y plantea dilemas que se mantienen de total actualidad en las sociedades modernas, como la fluidez en la identidad o la defensa de los derechos de los animales.
"El mito de Hermafrodito trata básicamente sobre la fluidez de género. Y en el decimoquinto y último libro del poema, el autor cede la palabra al filósofo Pitágoras, quien defiende que el mundo está lleno de almas que se mudan de un cuerpo a otro", recordó el comisario.
De acuerdo con esa visión pitagórica, Scholten detalló que si al morir el alma humana puede encarnarse en un animal, "sacrificar a una vaca puede significar acabar con el alma de tu mejor magistrado", lo que convierte los últimos pasajes del clásico en un alegato histórico en favor del vegetarianismo.
