"El mes pasado, al menos 274 civiles perdieron la vida y 1.763 resultaron heridos en Ucrania. Se trata de la cifra mensual más alta de muertos y heridos desde abril de 2022", declaró Khiari en una sesión del Consejo de Seguridad sobre la guerra.
Hace semanas que la ONU viene alertando del empeoramiento de la situación en Ucrania: en la anterior sesión de este órgano sobre el conflicto, la subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, alertó que el conflicto entraba en la fase más letal.
"También nos preocupa el creciente impacto de la guerra sobre la población civil en Rusia", afirmó por su parte Khiari durante su intervención de hoy.
Según explicó, tres personas resultaron heridas este lunes en un ataque con misiles contra una planta industrial en la ciudad rusa de Vorónezh.
Una cifra que se suma a las 17 personas heridas el pasado jueves en "el mayor ataque" con drones dirigido contra Moscú y sus alrededores desde el inicio de la guerra.
"Los drones impactaron en una importante planta de refino de petróleo, causando además daños en edificios residenciales y en un gran centro comercial", añadió.
Tras repasar también los ataques más recientes ataques rusos contra varias regiones ucranianas que han dejado muertos y heridos y han alcanzado patrimonio de la UNESCO, el subsecretario alertó de que si continúa "el peligroso ciclo actual de escalada", sin duda, va a provocar "una mayor devastación en Ucrania, así como, cada vez más en Rusia".
"El agravamiento de la inestabilidad en toda la región no hará sino complicar aún más un camino hacia la paz que ya de por sí es peligroso", sostuvo.
El subsecretario regional insistió en pedir que se reanuden los esfuerzos para "un alto el fuego total, inmediato e incondicional" y una desescalada que permita "unas negociaciones significativas e inclusivas para lograr una paz".
