El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó de que entre la medianoche y las 08:45 horas las defensas antiaéreas rusas interceptaron hasta 80 aparatos voladores no tripulados que se dirigían contra la ciudad.
En consecuencia, todos los aeropuertos de la región de Moscú cerraron su espacio aéreo durante la noche.
Según el Ministerio de Defensa, las defensas rusas destruyeron en total 301 drones ucranianos durante el último ataque nocturno contra el país.
Los drones fueron abatidos en las regiones de Bélgorod, Briansk, Volgogrado, Vorónezh, Kaluga, Kursk, Rostov, Tambov, Tver, Tula, Smolensk, Krasnodar y la región de Moscú.
También fueron destruidos drones en la península ucraniana de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, y sobrevolando el mar Negro y el mar de Azov.
Crimea también es una de las mayores castigadas en las últimas semanas, donde están siendo destruidos numerosos nudos logísticos que provocan el aislamiento del territorio, conectado con Rusia únicamente a través del norte -cruzando los territorios ucranianos ocupados por Moscú- y el puente que cruza el estrecho de Kerch.
