Météo France indicó que desde que hay registros las temperaturas mínimas nunca habían sido tan elevadas como las de la pasada noche en ciudades como Tours (24,8 grados), Poitiers (24,6), Bourges (24,1) o Saint Nazaire (23,2).
También se han constatado cifras inéditas para un mes de junio, aunque no para otros meses de verano, en Burdeos (25,3 grados) o en París (24,2). En conjunto, fue la noche más calurosa en siete años, con una temperatura mínima media de 21,4 grados.
Los servicios meteorológicos, que han activado la alerta roja en 49 del centenar de departamentos que hay en Francia y la alerta naranja en otros 40, esperan que las máximas que se registren esta tarde serán más elevadas que las del domingo y alcancen niveles "excepcionalmente elevados en la mayor parte del territorio", pero en particular en la mitad oeste.
Se anticipan hasta 43 grados en Burdeos, 42 en Nantes 41 en Rennes, 40 en París, Toulouse, Limoges, Bourges o Tarbes, pero también de 39 grados en Biarritz, en la costa vasca.
De hecho, Météo France contempla la posibilidad de que este lunes sea en el conjunto de Francia el día de más calor desde que al final de la Segunda Guerra Mundial el llamado indicador térmico nacional, un parámetro que tiene en cuenta una treintena de estaciones meteorológicas que se consideran representativas.
Hasta ahora, el récord de 29,4 grados de media se alcanzó dos veces, el 25 de julio de 2019 y el 5 de agosto de 2003, esta última durante la ola de calor histórica de 16 días a la que se atribuyeron 15.000 muertes.
La situación podría empeorar todavía el martes, ya que las temperaturas mínimas serán todavía más altas, entre 20 y 26 grados en la mayor parte del país, aunque puntualmente pueden estar en 27-28 grados sobre todo en Bretaña, en el norte de Nueva Aquitania y en el País del Loira, lo que daría lugar a nuevos récords.
El actual periodo de canícula está causando alteraciones en los transportes, como en los trenes, con la anulación de varias decenas de trenes de largo recorrido que no tienen climatización o que no funciona adecuadamente, indicó el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, que puntualizó que en total hay "varios miles" programados.
También se han suprimido, por los problemas que acarrea el calor en particular con la dilatación de los raíles, una décima parte de los trenes de cercanías en París.
La canícula ha llevado al cierre de 845 centros de primaria y de secundaria este lunes, a los que se añaden otros 1.800 en los que se han adaptado los horarios para que no haya clase en las horas más calurosas de la tarde.
El calor también afectó a la Fiesta de la Música este domingo, que es un evento multitudinario que saca a millones de personas a las calles, ya que se cancelaron conciertos y algunos se retrasaron hasta última hora de la tarde.
Según el Ministerio del Interior, se contabilizaron 243 detenciones (148 en París) que son menos que las 371 de 2025.
En el centro de París, la presencia, sobre todo de jóvenes, en las calles volvió a ser multitudinaria como en ediciones anteriores.
Uno de los conciertos más controvertidos fue el organizado en la plaza de la República por La Francia Insumisa (LFI), ya que la justicia administrativa terminó por dar su visto bueno después de que la Prefectura de Policía hubiera rechazado su autorización alegando riesgos de incidentes.
