Karua denunció que había sido informada de que no es bienvenida a Uganda mediante una carta y después de aterrizar en el aeropuerto internacional de Entebbe, a algo más de 30 kilómetros de la capital ugandesa, Kampala.
La exministra keniana hizo estas revelaciones en una rueda de prensa en el aeropuerto internacional Jomo Kenyatta de Nairobi, tras ser forzada a regresar a su país, según recogen medios locales.
Después de que se le comunicara que no podía permanecer en Uganda, dos agentes de Policía le "quitaron por la fuerza" sus teléfonos móviles que, aunque fueron retornados finalmente, no quiso recuperar por miedo a que hubieran sido intervenidos, relató.
Karua había viajado al país vecino para acudir a una audiencia sobre la solicitud de libertad bajo fianza de Lukwago, junto a quien ha liderado hasta ahora la defensa legal del histórico líder opositor ugandés Kizza Besigye.
La Sociedad de Abogados de Uganda (ULS, en inglés), expresó en un comunicado su "gran preocupación" por esta noticia y su solidaridad "con todos los abogados que se enfrentan a obstáculos en el ejercicio legítimo de sus responsabilidades profesionales".
Lukwago fue detenido el pasado día 15 cuando su partido, el opositor Frente del Pueblo por la Libertad (PFF, en inglés), denunció su "secuestro" y traslado a un "destino desconocido" del presidente ejecutivo de la formación y exalcalde de Kampala.
Días después, fue acusado ante el Tribunal de Primera Instancia de Makindye, en la capital, de "encubrimiento de traición", un cargo que supone haber ocultado las intenciones de otra persona de cometer traición y que el abogado negó.
Según fuentes de la oposición ugandesa, el día de su detención, Lukwago habría tenido la intención de entregar una citación judicial para el jefe de las Fuerzas Armadas ugandesas, el general Muhoozi Kainerugaba, que también es hijo del presidente del país, Yoweri Museveni.
Pese a haber sufrido numerosas detenciones, Besigye se ha postulado a la Presidencia de Uganda en cuatro elecciones (2001, 2006, 2011 y 2016) y se ha convertido en un símbolo de la lucha por la democracia en el país.
