“Las políticas de cohesión y la política agraria común son instrumentos determinantes del desarrollo regional (en la UE)”, destacó el primer ministro húngaro, el conservador Péter Magyar, en rueda de prensa tras la cumbre, la primera a nivel de jefes de Gobierno desde 2024.
El nuevo mandatario magiar, en el poder desde mayo pasado, dijo que coincide con sus homólogos en que “se necesita un presupuesto plurianual comunitario (2028-2034) que apoye el desarrollo”.
La Comisión Europea prevé notables recortes en los desembolsos de fondos de cohesión.
Hungría ostenta la presidencia del llamado grupo de Visegrado (V4, compuesto por Hungría, Polonia, Chequia y Eslovaquia) hasta finales de este mes.
Estos cuatro países recibieron en el actual período de presupuesto de la UE (2021-2027) unos 130.000 millones de euros en fondos de cohesión, más de la mitad solo para Polonia.
“Todos formamos parte del grupo de amigos de la cohesión”, destacó en la misma rueda de prensa el primer ministro checo, el populista nacionalista Andrej Babis.
Por su parte, el primer ministro polaco, el liberal conservador Donald Tusk, subrayó que en el V4 se deben tratar "temas que unen y no los que dividen" y mencionó las políticas de cohesión, la inmigración, la PAC y la energía.
“A veces el V4 es capaz de ser determinante en decisiones de la UE”, destacó el mandatario polaco tras el encuentro, celebrado en Gödöllö, al este de Budapest.
Tusk se mostró además satisfecho con el retorno de Hungría a la cooperación en el grupo tras años de tensiones con el ultranacionalista y prorruso Viktor Orbán, el anterior primer ministro de Hungría.
El jefe de Gobierno eslovaco, el populista de izquierdas Robert Fico, quien presidirá el V4 durante seis meses a partir de julio, también destacó la importancia de mantener los fondos de cohesión.
“No enfrentemos la cohesión con la competitividad después de 2028. Usemos los fondos de cohesión para reforzar la competitividad”, destacó el líder eslovaco.
