Pekín pide estabilidad en sus lazos con Londres tras la dimisión de Starmer

Imagen sin descripción

Pekín, 23 jun (EFE).- El Gobierno chino defendió este martes preservar la "estabilidad" de sus lazos con Reino Unido tras la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, quien había acercado posturas con el gigante asiático y visitó Pekín en enero, el primer viaje de un jefe del Gobierno británico desde 2018.

El portavoz de la Cancillería china Guo Jiakun declaró hoy en una rueda de prensa que el desarrollo de una relación bilateral "estable y de largo plazo" responde a los intereses de ambos países y también contribuye a "la paz y la prosperidad mundiales", dado que las dos naciones son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y grandes economías globales.

Guo pidió a ambas partes "avanzar en la misma dirección", profundizar la cooperación bilateral y la coordinación multilateral, y preservar la mejora de los lazos.

Starmer anunció el lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y primer ministro británico tras reconocer que había perdido la confianza de su grupo parlamentario, aunque permanecerá en el cargo hasta la elección de un sucesor.

El dirigente había hecho del acercamiento a China una de las líneas de su política exterior y económica, con el objetivo de captar inversión, estrechar los lazos comerciales y reencauzar una relación bilateral que se había enfriado durante los anteriores gobiernos conservadores.

El pasado enero Starmer visitó Pekín y se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, en una visita en la que calificó a China de "actor vital a escala global" y expresó su intención de llevar "más allá" la relación bilateral.

Xi, por su parte, afirmó entonces que los lazos entre ambos países habían pasado en los últimos años por "altibajos" que no habían servido al interés de ninguna de las dos partes.

La visita de Starmer incluyó una agenda económica centrada en comercio, inversiones, energías limpias y manufactura inteligente, además de la participación de una delegación de miembros del gabinete británico y empresarios.

El intento de recomponer los vínculos se produjo después de años de deterioro por asuntos como el veto británico a empresas chinas como Huawei, las críticas de Londres a la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong o las sanciones impuestas a funcionarios chinos por la situación de los derechos humanos en Xinjiang.