La actividad, coordinada por la Embajada de Paraguay en Israel, contó con la participación del grupo Los Muchachos Paraguayos, quienes ofrecieron una serenata que incluyó el arpa, guitarras y el repertorio tradicional paraguayo.
En un gesto de reciprocidad y respeto hacia la cultura local, los músicos interpretaron también “Jerusalén de Oro”, una de las canciones más emblemáticas del Estado judío.
La primera dama, Michal Herzog, compartió un recuerdo personal con los asistentes: su padre solía hablarle de Luis Alberto del Paraná. La anécdota confirmó la vigencia del legado del artista paraguayo en Israel, trascendiendo generaciones y fronteras. El presidente Herzog saludó a los integrantes del grupo, dialogó sobre su trayectoria y agradeció el gesto cultural.

“Luis Alberto del Paraná llevó nuestra música a escenarios internacionales y dejó huella aquí, en Israel. Que hoy su nombre resuene en la casa del presidente, y que compartamos la emoción de la albirroja en un día de partido, es un orgullo para todos los paraguayos”, expresó el embajador Alejandro Rubín.
El embajador Rubín hizo entrega al presidente israelí de una camiseta oficial de la selección paraguaya con su nombre.
