Mueren ahogadas 55 personas en Francia desde el comienzo de la ola de calor

Una persona salta al canal Saint-Martin, en París.
Una persona salta al canal Saint-Martin, en París.060823+0000 SIMON WOHLFAHRT

Un total de 55 personas han muerto ahogadas en Francia desde que empezó la semana pasada la ola de calor, que ya ha empezado a remitir en la fachada atlántica, pero que va a seguir sacudiendo el interior del país y el este hasta que termine el fin de semana.

La cifra la dio este viernes la ministra de Deportes, Marina Ferrari, que en una entrevista a Franceinfo puntualizó que esa era la actualización hasta el final de la jornada del jueves, y dijo temer que aumente todavía más.

Ferrari explicó que un 65 % de los casos las personas se ahogaron cuando se bañaban en zonas no vigiladas o donde el baño no está autorizado.

El pasado verano, desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre las agencia sanitaria francesa contabilizó 1.418 casos de ahogados, de los cuales 409 terminaron en muerte, lo que significó un aumento del 14 % para los primeros y del 16 % para los segundos.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó este viernes que por ahora “la situación sigue controlada” en las residencias de ancianos y que la atención se concentra sobre todo en las personas aisladas en su domicilio, al tiempo que recordó que se ha activado un plan de movilización de los hospitales.

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Lecornu, sobre todo, hizo un llamamiento a la “responsabilidad colectiva” porque “todavía demasiadas personas siguen en particular practicando actividad física pese a las temperaturas y las alertas”, un comportamiento que además de poner a quienes lo hacen en peligro “añade una presión evitable” a los servicios de urgencia y a las unidades de reanimación.

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Advirtió de que aunque la ola de calor se vaya a atenuar durante el fin de semana, los efectos “no serán inmediatos en nuestros hospitales”. Por eso insistió en que se sigan respetando las consignas y las medidas que toman los alcaldes y los prefectos (delegados del Gobierno).

La canícula está poniendo en tensión los hospitales y los centros sanitarios, y en esas circunstancias el prefecto de policía de París anunció el jueves que a partir de este mediodía estará prohibido el consumo de alcohol en la calle, ya que se considera que es una práctica que puede generar incidentes que requiere la intervención de los servicios de urgencia, que están saturados.

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Su decreto prohíbe en concreto consumir alcohol en la vía pública entre las 12:00 del mediodía y las 7 de la mañana del día siguiente dos jornadas consecutivas, pero también la venta de alcohol para llevarse en los comercios a partir de las 18:00 horas. No se verán afectados por estas restricciones ni los bares ni los restaurantes.

El prefecto de policía, por otra parte, también debe pronunciarse sobre una posible anulación de la Marcha del Orgullo, que habitualmente reúne a cientos de miles de personas que está programada en París el sábado a partir de las 13:30, cuando los servicios meteorológicos prevén que la temperatura será, un día más, superior a los 35 grados.

Igualmente decidirá si se mantiene el festival musical Solidays que se organiza en el hipódromo de Longchamp desde este viernes hasta el domingo.

En Lyon, las autoridades ya han anulado por el calor la Marcha del Orgullo que debía celebrarse el sábado en una ciudad en la que la temperatura subirá hasta 40 grados, y de hecho se ha pospuesto al mes de septiembre, a una fecha todavía por determinar.