“En los ataques de los últimos días contra el sur del país, más de 30 civiles han perdido la vida”, escribió Mohajerani en la red social X, al tiempo que expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.
“El sur de Irán es el corazón palpitante de esta tierra. El sur de Irán es la vida de Irán”, sostuvo la portavoz en alusión a las ciudades del sur del país que han sido blanco de ataques estadounidenses desde la semana pasada.
Por su parte, las Fuerzas Terrestres del Ejército iraní informaron de la muerte de siete de sus miembros en un ataque atribuido a Estados Unidos contra un cuartel militar en Bampur, en la provincia de Sistán y Baluchistán.
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Según un comunicado militar, Estados Unidos lanzó 13 misiles contra el dormitorio y las instalaciones de alojamiento de una base, así como contra la residencia de invitados y los puestos de vigilancia del cuartel, en un ataque que también dejó varios heridos.
El Ejército iraní afirmó que el ataque tenía como objetivo “causar el mayor número posible de bajas” y aseguró que la “venganza” por este “crimen” es “segura e inminente”.
Estados Unidos lanzó esta madrugada una nueva ofensiva contra decenas de objetivos militares iraníes, incluidas instalaciones de misiles y drones, capacidades navales y sistemas de defensa costera situados cerca del estrecho de Ormuz, en el sur de Irán.
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El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que los ataques provocaron un deterioro adicional de la capacidad militar iraní para amenazar el tráfico marítimo comercial y a las tripulaciones civiles que navegan por Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo.
La República Islámica respondió a las ofensivas con nuevos lanzamientos de misiles y drones contra bases y objetivos estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania.