Petro prepara su despedida del pueblo colombiano con discurso el Día de la Independencia

El presidente de Colombia, Gustavo Petro
El presidente de Colombia, Gustavo Petro171848+0000 RAUL ARBOLEDA

BOGOTÁ. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, protagonizará este lunes su último baño de masas cuando presida el desfile militar por el Día de la Independencia, 18 días antes de que su sucesor, Abelardo de la Espriella, asuma como jefe de Estado para el periodo 2026-2030.

“Este 20 de julio, el presidente Gustavo Petro pronunciará su último discurso público como jefe de Estado, despidiéndose del pueblo colombiano desde la localidad de Ciudad Bolívar”, señaló la Presidencia en X sobre el desfile militar, que por primera vez se hará en un populoso sector del sur de la capital colombiana.

En plazas llenas de gente es donde Petro se siente más a gusto para hablar al pueblo y en el desfile militar de este 20 de julio, una actividad en la que no suele haber discursos, tomará la palabra ante el público que asista para ver el paso de soldados y policías.

“El 20 de julio, segundo grito de independencia nacional. Invito a la ciudadanía a congregarnos en todas las plazas públicas del país por las reformas sociales en beneficio del pueblo. Colombia con dignidad y por la vida”, señaló el presidente en su cuenta de X.

Petro ha dedicado las últimas semanas a defender su obra de Gobierno, especialmente después de que en las elecciones del pasado 21 de junio fuera elegido como su sucesor el ultraderechista De la Espriella con un discurso diametralmente opuesto al suyo que incluye la intención de desmontar muchas de las políticas de izquierda implantadas en estos cuatro años.

Tras el desfile militar, Petro instalará por la tarde en el Capitolio Nacional el nuevo periodo ordinario de sesiones del Congreso, cuyos miembros fueron elegidos el pasado 8 de marzo, acto en el que pronunciará otro discurso que se espera sea menos emotivo que el de Ciudad Bolívar ante el pueblo.

Por su parte, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, tiene previsto asistir a otro desfile militar en Medellín en el que acompañará al alcalde de esa ciudad, Federico Gutiérrez, y al gobernador del departamento de Antioquia, Andrés Julián Rendón.

De la Espriella tendrá su primera prueba de fuego este mismo lunes cuando se elijan las mesas directivas del Senado y de la Cámara de Representantes ya que de su composición dependerá la agenda legislativa y forma en la que se tramitarán sus iniciativas a partir del 7 de agosto, cuando asumirá la Presidencia.

En la puja por la presidencia del Senado están Alfredo Deluque, del Partido de la U, amigo de De la Espriella, y Honorio Henríquez, del Centro Democrático, partido uribista que se declaró aliado del Gobierno desde el primer momento.

En la disputa, Deluque tiene las mayores posibilidades de ganar, con el apoyo, entre otros, de los partidos Conservador, Liberal, Cambio Radical y Salvación Nacional, que fue el que apoyó inicialmente la candidatura de De la Espriella y cuenta con solo cuatro senadores.

Ese escenario ha puesto al Centro Democrático en ruta de colisión con el presidente electo alegando que tiene la bancada de derecha más grande del Senado, con 17 escaños, y por eso considera que debe presidirlo, al tiempo que critica a Deluque por haber apoyado a Petro y sus reformas.

Con tal de ganar la presidencia del Senado, el Centro Democrático está dispuesto incluso a sacrificar la de la Cámara de Representantes, que estaba asegurada para uno de los suyos, Daniel Briceño, el más votado en las legislativas de marzo pasado, con un récord de 262.000 votos.

Viendo los toros desde la barrera está el Pacto Histórico, partido de Petro, que tiene 26 senadores y a pesar de que será oposición a De la Espriella podría terminar apoyando a alguno de los candidatos a la presidencia del Senado.

Según el partido uribista, el designado ministro del Interior, Rodrigo Lara, busca “votos del Pacto Histórico con el fin de imponer a Alfredo Deluque como candidato a la presidencia del Senado”.

“Hoy más que nunca el país requiere de la alta política. La que privilegia el diálogo sincero, paciente y respetuoso, la que por encima de todo respeta las reglas de la democracia”, dijo en X el presidente del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, quien lamentó “que el gobierno entrante prefiera sacrificar su gobernabilidad por un amiguismo caprichoso”, en referencia a Deluque.

El mismo Congreso que se instale mañana decidirá si aprueba o no la idea del presidente electo de asumir el cargo en una guarnición militar fuera de Bogotá, una intención que es objeto de debate por sus implicaciones logísticas y de seguridad.