El jefe negociador hutí, Mohamed Abdulsalam, aseguró en un mensaje en su cuenta de la red social X que el "bloqueo marítimo es solo el primer paso en la batalla de bloqueo por bloqueo", avisando de que la negativa de Riad a cambiar de rumbo "tendrá graves consecuencias para su seguridad y economía".
Por su parte, Defensa Civil Saudí emitió alertas de emergencia a través de la Plataforma Nacional de Alerta Temprana para Emergencias en las provincias sureñas de Yanbu y Jazan, y horas después anunció que el peligro había pasado en ambas zonas.
La autoridad de defensa civil no proporcionó de inmediato más detalles sobre la naturaleza de la amenaza ni sobre si se habían reportado daños o víctimas.
Esto se produjo después de que la coalición liderada por Arabia Saudí atacara objetivos en la ciudad portuaria de Hudeida, controlada por los hutíes.
La alianza militar, liderada por Arabia Saudí y que interviene desde 2015 en la guerra del Yemen para apoyar al Gobierno internacionalmente reconocido frente a los rebeldes hutíes, afirmó que respondía a los ataques de los rebeldes respaldados por Irán contra buques saudíes en el mar Rojo.
La Autoridad General de Transportes de Arabia Saudí informó la víspera que el buque NCC MASA, perteneciente a una empresa saudí, sufrió daños menores en su casco tras ser atacado mientras navegaba por el mar Rojo.
La escalada del conflicto yemení llegó después de que los hutíes anunciaran la semana pasada un bloqueo marítimo contra la navegación saudí, tras impedir la coalición el aterrizaje de un avión iraní procedente de Teherán en Saná, también controlada por los rebeldes.
El anuncio supuso una importante escalada en el mar Rojo tras años de relativa calma entre los hutíes y Arabia Saudí, desde la tregua negociada por la ONU en 2022.
