El ministro de Cultura de Mongolia, Aldarjavjlal Jukov, presente en la asamblea anual de la Unesco celebrada en la ciudad surcoreana de Busán y retransmitida en directo, destacó que este sitio "es un testimonio excepcional de la historia, la cultura y el legado del imperio Xiongnu".
"Establecieron un poderoso Estado nómada cuyas instituciones políticas, redes económicas, relaciones diplomáticas y tradiciones culturales moldearon profundamente el desarrollo de las civilizaciones nómadas a lo largo de la estepa euroasiática", declaró.
El titular de la cartera ministerial, que aseguró que el Gobierno reconoce plenamente la responsabilidad que conlleva la inscripción, dijo que este logro no habría sido posible sin la dedicación y la estrecha cooperación de arqueólogos, historiadores y profesionales del patrimonio mongoles e internacionales.
El complejo incluido en el listado de la Unesco está formado por enterramientos principales, notables por su considerable tamaño y profundidad, y tumbas satélite marcadas por pequeños montículos, así como estructuras formadas por alineaciones de piedras.
La amplia gama de artefactos encontrados en las tumbas, que incluyen armas, herramientas y alimentos, ofrece una visión bastante completa del modo de vida y la estructura social de los Xiongnu. Todo ello pone de manifiesto las habilidades de ingeniería y organización de esta cultura.
