Milei llegó a la sede del gobierno paulista junto con su hermana, Karina Milei, antes de asistir a la convención del Partido Liberal, la formación de Bolsonaro.
El mandatario argentino fue recibido con los máximos honores en el Palacio dos Banderaintes, pero en vez de un tapete rojo le fue extendido uno azul.
El cambio de color en la alfombra fue un detalle del mandatario regional para hacer referencia a la llamada "ola azul" latinoamericana, expresión utilizada por los aliados de la derecha al avance de gobiernos conservadores en la región.
Durante su visita al Palacio, Milei sostuvo una reunión privada con Freitas en la que discutieron asuntos de interés bilateral, según informaron fuentes oficiales.
Tras el encuentro, el líder argentino salió rumbo al estadio de fútbol de Pacaembu, para apoyar a su amigo y aliado Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en un momento en el que ha perdido fuerza en las encuestas frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva.
El último sondeo de la firma Datafolha, divulgado el viernes, dejó a Lula con un 48 % de los apoyos frente al 43 % que obtendría Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta de los comicios.
