Morrissey, tormenta de verano para cerrar el Festival Barts

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Barcelona, 26 jul (EFE).- El cantante británico Morrissey, líder de la legendaria banda The Smiths, ha ofrecido una noche de nostalgia pop en el Poble Espanyol de Barcelona en el cierre de la primera edición del Festival Barts, en una velada marcada por una fugaz tormenta de verano.

A las diez menos cuarto de la noche de este sábado, quince minutos después de la hora prevista, lo que ha debido levantar alguna que otra ceja entre el público dada la histórica relación entre el mancuniano y la suspensión de sus recitales, Morrissey ha salido ante una plaza a reventar, pandereta en mano, para presentarse con 'Billy Budd', a la que ha seguido 'I Just Want to See the Boy Happy' y unas maracas que han terminado estampadas contra el fondo del escenario.

El artista, metido dentro de una camisa negra medio abierta y con un ramo de flores amarrado a la cintura de su vaquero, por eso de que son un símbolo de belleza y armonía, ha seguido, sin salir del escueto "Hola Barcelona", con 'The Youngest Was the Most Loved' y 'I'm Throwing My Arms Around Paris', antes de ofrecer la nueva 'Kerching Kerching' y la veterana 'A Rush and a Push and the Land Is Ours', primer acercamiento a la discografía de The Smiths.

"El mundo se ha terminado, todo ha terminado", ha lamentado Morrissey como preludio de 'First of the Gang to Die', invitación a zarandear los brazos al ritmo de la historia de Hector, un pobre diablo que fue tanto el primero de sus colegas en sostener un arma como en morir, algo así como la versión jangle pop del "quien a hierro mata, a hierro termina".

Tras esto, el británico ha reclamado al público sugerencias para seguir con la velada y, tras negarse a todas las peticiones, ha tirado por el camino del medio con 'Now My Heart Is Full', una preciosa oda a la camaradería que vio la luz en 1994 dentro de 'Vauxhall and I'.

De regreso al presente, 'Make-Up Is a Lie', tema que da nombre a su último trabajo, publicado en marzo, ha sonado con el desprecio que se tiene hacia la mentira y un ritmo algo renovado dentro de su discografía, motivo que ha seguido en pie en 'Zoom Zoom the Little Boy', elogio a un joven animalista.

"Esta canción es más vieja que vosotros", ha advertido Steven Patrick Morrissey como anticipo a 'How Soon Is Now?', pieza recibida con el entusiasmo que siguen despertando The Smiths, justo antes de que se abriera el cielo de Barcelona en una de esas tormentas de verano que llegan, te empapan y se van, antesala de 'I Know It's Over', otra entrega de la banda.

Como choque, ya con la lluvia abandonando el Poble Espanyol, Morrissey ha propuesto 'Notre-Dame', corte de su nuevo disco de un nivel lírico muy lejos de lo que suele dejar la pluma del británico; mientras que el contrapunto, servido de inmediato, ha tomado forma de 'Everyday Is Like Sunday', debut post-Smith que sirvió para demostrar que la carrera que se venía en solitario prometía tanta grandeza como los cuatro discos firmados junto a Johnny Marr, Mike Joyce y Andy Rourke.

De pleno en la recta final, el cantante ha entregado a Barcelona 'The Bullfighter Dies', denuncia que acompaña a su petición a Pedro Sánchez para que prohíba las corridas de toros, un gesto más en su cruzada animalista que en el Barts también se ha materializado en los bares, que hoy solo han podido servir productos veganos.

Para cerrar, Morrissey ha elegido la tríada 'Suedehead', himno incluido en el 'Viva Hate' de 1988; 'Irish Blood, English Heart', uno de los cortes del colosal 'You Are the Quarry' de 2004 –del que se ha echado en falta 'I Have Forgiven Jesus'– y la desgarradora 'Jack the Ripper', lanzada a Barcelona entre bruma y un fundido a negro.

La luz ha vuelto para la despedida, en la que los músicos de la banda, uno a uno, han agradecido el cariño del público catalán, antes de que Morrissey ofrendara 'There Is a Light That Never Goes Out', un último regalo al Poble Espanyol en forma del tema más celebrado de The Smiths.