El objetivo es establecer en las próximas semanas una 'zona humanitaria' piloto en la ciudad de Rafah, en el extremo sur de Gaza, totalmente controlada por el Ejército de Israel, según el diario israelí Yedioth Ahronoth. La creación de este espacio implicaría el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización estipulada en el acuerdo de tregua.
La medida la ha aprobado el Gabinete de Seguridad de Israel, compuesto por miembros del Gobierno y otros altos cargos del estamento de seguridad nacional. Según Yedioth Ahronoth, sólo el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, votó en contra.
Un alto funcionario israelí declaró a la prensa local que el cuerpo de la Fuerza Internacional de Estabilización que entrará al enclave estará compuesto por "unos 200 representantes de países amigos (de Israel) como Uganda o Marruecos".
El programa implicará la construcción de viviendas temporales para la población que decida mudarse a este área piloto en Rafah, teniendo antes que ser sometida a procesos de verificación para descartar vínculos con el grupo islamista palestino Hamás. Los medios israelíes no recogen en qué consiste dicho proceso o qué será considerado una vinculación a la organización.
"Se trata de la primera zona que será gestionada por el 'Gobierno de tecnócratas' palestino (NCAG, en inglés), con el respaldo de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, en inglés), que se está constituyendo estos días y estará compuesta por soldados de varios países", continúa Yedioth Ahronoth.
La entrada de esta fuerza dependerá de la aprobación, aún pendiente, del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu; el ministro de Defensa; Israel Katz; y el de Exteriores, Gideon Saar.
Según el alto funcionario citado por la prensa local, Israel seguirá ocupando territorio hasta la línea amarilla, la demarcación imaginaria a la que se retiraron las tropas al comenzar la tregua, la cual el Ejército ha movido para ganar terreno en violación de la tregua durante los últimos meses.
"No habrá retirada de ninguna forma hasta que Hamás se haya desarmado y Gaza se haya desmilitarizado completamente", añade.
Si el piloto funciona, recoge Yedioth Ahronoth, se extenderá a otras zonas de Gaza.
La creación de una zona en Rafah a la que desplazar forzosamente a la población de Gaza, concentrando allí una mejor provisión de recursos básicos, ya formaba parte del plan de Netanyahu en 2025, que presentó esa iniciativa en una rueda de prensa celebrada en mayo de ese año.
Ya entonces, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), advirtió de que esta presunta zona humanitaria podía constituir la creación de "campos de concentración masivos".
Meses después, con el acuerdo de alto el fuego en vigor y establecida la Junta de Paz, un análisis de la agencia de investigación londinense Forensic Architecture basado en imágenes satelitales señaló que se estaba aplanando el terreno en Rafah para establecer una de estas comunidades piloto, esta vez bajo el auspicio del órgano establecido por Donald Trump.
